Batalla literaria

Esta noche me ha pasado una cosa un poco rara. Bueno, un poco no, muy rara. Pero empecemos por el principio.

Hace unos días, leía que el espacio MINI Hub estaba organizando con la revista Eñe algo denominado batallas literarias. El funcionamiento es el siguiente: a partir de todos los convocantes, el jurado del concurso hace una selección de ocho escritores, que se enfrentan en parejas. Cada uno de los escritores debe escribir un minirelato a partir de una imagen en un máximo de cinco minutos. Los mejores cuatro pasan a semifinales, y así hasta que queda uno. Todo con apoyo del público y bastante interactivo.

Read More

Querido propietario

Imagino que leerían la entrada de ayer. En pocas palabras, en ésta les contaba  que después de alquilarnos un piso lleno de mierda hace un año y medio, la inmobiliaria en cuestión tuvo a bien cargarnos 120 € de limpieza cuando dejamos el piso hace un mes. A continuación, en la entrada les mostraba el e-mail que le mandé como, digámoslo así, triste consuelo.

Pues el caso es que, no sé si es que no había leído mi correo, pero el propietario, hombre ocupado e incansable voluntario en la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, ha tenido a bien contestar al correo en el que yo le decía, más o menos, si los 120 € eran una broma. Por cuestiones legales no se lo transcribiré aquí, pero viene a decir que cuando entramos el piso estaba limpio y desinsectado, y que el problema de las cucarachas es que no sabían que éstas salen a las 48 horas (y claro, no se les ocurrió limpiarlas).

Read More

Querida inmobiliaria

Si recuerdan, y si no ya se lo recuerdo yo, el pasado 1 de julio de 2014 comenzamos a vivir en  Madrid, alquilados en un piso ubicado en la calle San Mateo, en Malasaña. Sucio es una palabra muy suave para describir el estado de limpieza e higiene del piso. Por si eso no fuese suficiente, la cocina estaba, aparte de llena de mierda, literalmente plagada de cadáveres de cucarachas.

Para que vean que no exagero, aquí hay unas cuantas fotos de los armarios de la parte superior de los muebles de la cocina el día que entramos. Seguro que les encantan.

Read More

El ETE y el OTO

No he podido resistirme a interrumpir la programación habitual para compartir con todos ustedes, ávidos consumidores de películas de serie B, una película que no sé ni siquiera si puede llamarse así y está muy por debajo de cualquier cosa que hayan visto en su vida. No exagero ni un ápice. El bueno de Pierre Nodoyuna la introduce de la siguiente manera (aunque no se pierdan el resto de su post):

Allá por los 80, visto el éxito de ET en Estados Unidos, Los Hermanos Calatrava decidieron aprovechar el tirón y hacer un ET patrio, decisión muy española en sí misma. En plan "cojones, si es por poner un muñeco y un niño, se pone". Filmaron la versión Españaza de ET en cinco días, para tratar de que se estrenase el mismo día que el original. La llamaron El Ete y el Oto y... pues eso, lo que se puede uno esperar de los Hermanos Calatrava cuando hacen las cosas mal y con prisa. ET es el feo de los Calatrava con unas mallas de lycra (blanca, para más señas, y ni siquiera se molestan en hacerle una máscara) y relleno en los guantes (para lo del dedo largo). Ésa debió ser toda la inversión. Está perpetrada en una casa y, según todos los indicios, rodada con lo que había por ahí. Unas luces de discoteca rural hacen los efectos especiales.

Las críticas de la "película" en FilmAffinity no tienen precio (y por lo visto, son fieles a la realidad):

Argumento: El hermano Calatrava menos feo es un padre de familia que vive con sus hijos en un chalé de las afueras. La hija es tonta, el mayor gilipollas y el pequeño Curro un hijo puta que le gusta hacer bromas. A todo esto llega una nave espacial de nosedonde con ETE, el hermano Calatrava más feo, que se hace amiguito del pequeño Curro que le putea todo lo que puede. A ETE le persiguen unos que le quieren capturar y le persiguen hasta que cuando se va a escapar en su nave Curro se mete en ella y se la carga. Este es el argumento. Creedme que decir que esta película tiene “argumento” es realmente un piropo. Por cierto que la niña se enamora de ETE…?!* lo cual sin duda podría dar lugar a una secuela que sería “El ETE y la OTA” que los de Cine de Barrio estarían deseosos de emitir en su programa.

[...]

Ésta es una película llena de esperanza para todo el mundo, porque cualquier cosa que se grabe en una cámara, en tu móvil o en el cinexin por cutre que sea va a ser mejor. No os preocupéis si enfocáis una mesa y una silla y la presentáis a un certámen de películas en el que se presente el ETE y el OTO, seguro que los últimos no quedáis.

Y por fin, los vídeos que todos estaban esperando. Primero el corto, y si se han quedado con ganas de más, el largo:

Los Tudor

Hace ya unas cuantas semanas que estamos viendo la serie Los Tudor, que relata el reinado de Enrique VIII, famoso entre otras cosas por haber roto con la Iglesia Católica. Sin embargo, se han hecho algunas concesiones a la galería nada despreciables. Ante ustedes, el Enrique VIII "original" y el de ficción. Que me maten si se parecen en algo.

Balconing

El principal inconveniente que veo en esta extraña afición de idiotas (nacionales o de importación, da igual, idiotas al fin y al cabo) denominada "Balconing" (que consiste, según elmundo.es en "pasar de un apartamento a otro o de saltar de habitación en habitación a través de los balcones. También los hay que tratan de utilizar la terraza como trampolín a la piscina del hotel"), es que uno de esos gilipollas te caiga encima borracho y drogado y aparte de salvarle la vida y joderte las vacaciones, lo que ya es grave de por sí tal y como está el patio, te compre una habitación en la morgue más cercana. Claro que en el mejor de los casos (i.e. no te cae encima) no hay que olvidar que el tema del levantamiento del cadáver y la limpieza de la sangre pueden agriarte la mañana en la piscina, y los costes médicos que se generan no son despreciables. Propongo que no nos entrometamos y dejemos actuar a las sabias leyes de la evolución natural que nos han traído hasta aquí (lo que no sé determinar si es bueno o malo), lo que como efecto colateral podría tener un nada despreciable efecto disuasorio sobre el resto de idiotas.

Powerbalance

Me resulta muy desconcertante el sentimiento que me produce el conocer a una persona y pensar que se trata de alguien sensato e inteligente, y descubrir al momento que lleva en la muñeca una timo-pulserita Power Balance o cualquiera de sus imitaciones. En menor medida, eso también me pasa con personas a las que no conozco pero cuyo aspecto, comportamiento y lenguaje muestra que es, o me siento tentado a creer que es, a priori, alguien con dos dedos de frente, hasta que echo un vistazo a sus muñecas. Se trata, simplemente, de una mierda de pulsera de plástico con una mierda de holograma de plástico. Sin acritud, ¿cómo puede ser la gente tan rematadamente tonta?

Aparatos de tortura

En la imagen, otro instrumento más para la sala de tortura en la que he transformado la habitación "de invitados" una vez nos hemos desecho de la cama (por supuesto, con el permiso de Laura). Arriba, la barra de dominadas, (no comentaré mi resistencia por aquello de la vergüenza), clavada a la pared con tornillos dignos de sujetar un elefante (12 mm longitud, 10 mm. diámetro). A su derecha, mi querida bicicleta elíptica, y a su izquierda, la cámara de fotos y parte del material de escalada. Ahora "sólo" me resta utilizar la barra, aunque sea para colgar perchas...

British Petroleum

Cuando el vertido del Golfo de México provocado por el hundimiento de una plataforma petrolifera de British Petroleum está en su máximo apogeo y parece que está dejando diariamente de 35000 a 60000 barriles de crudo en el mar (frente a los 5000 que BP dijo en los primeros momentos de la crisis), con todo lo que ello supone, no viene mal recordar la última campaña publicitaria de la petrolera, con todo tan bonito y sobre todo, tan verde (hasta el CO2 de contaminación que suelta el coche son estrellitas). La parte que más me gusta, la de los surtidores silbando. Impagable.