Sólo se mueren los tontos

Superman.

Un individuo que vuela y se mueve a la velocidad del sonido, que es prácticamente indestructible y muchas otras cosas más. Un tipo que se dedica a sacar personas de coches llenos de agua, jugar con las faldas de Lois Lane -tiran más dos tetas que dos carretas-, hacer el tonto como periodista, y evitar atracos de poca monta. Y por el otro lado está Lex Luthor, un ser humano normal y corriente. Nada excepcional, pero inteligente, ambicioso, emprendedor, con una perspectiva global, visión y ganas de hacer algo grande: gobernar el Mundo, nada más y nada menos. Poder, con mayúsculas, como está mandado, a pesar de sus limitaciones.

Pues eso. Que puestos a tomar ejemplo...