Tú y yo

Te miro fijamente, y tú siempre me devuelves la misma mirada llena de cariño, de ternura, de fidelidad. Te acercas a mí, y te dejas querer, mientras me pregunto en silencio qué esperas de mí, porqué sigues a mi lado después de tanto tiempo. Pero por toda respuesta, tú te limitas a mover el rabo, sacar la lengua y jadear.

Y de verdad espero que eso no sea una indirecta.