Mentiras

Dicen que el cloro lo mata todo. Así que, siguiendo esta máxima, Ó y yo pasamos, el verano pasado, una semana entera sin ver el jabón más que para lavarnos las manos, ya que, yendo diariamente a la piscina, que contenía —y presumo que contiene también este año— una cantidad más que considerable de esta sustancia, pensamos que no era necesario. Temblad, gérmenes.

Pero al poco tiempo, nos dimos cuenta de que quizá aquella hipótesis no fuese tan cierta, cuando nuestras familias empezaron a comentar un cierto "olor raro", que no era seguramente el de la asepsia corporal. Con lo que descubrimos que, en realidad, el cloro no lo mata todo. Y si lo hace, aquello que mata, huele mal, lo que a efectos prácticos —y principalmente olfativos— es lo mismo.

Y me da a mi que eso de que lo que no mata, engorda, también va a ser mentira, pero esta vez no pienso picar.