Hoy y ayer, treinta de mayo

Hoy me he despertado nervioso, inquieto, mirando el despertador, a las 07:47h, y luego lo he hecho a las 08:06h, y minutos más tarde a las 08:15h, aunque ayer me acosté a las dos y media, aunque el despertador aún no había sonado. Justo como si tuviese miedo de llegar tarde a un examen que no tengo, justo como si estuviese pendiente de alguna cosa. Hoy me he saltado la terapia Krahe por segundo día consecutivo, a pesar de mi jefe, lo he hecho yo y lo habéis hecho vosotros; y lo siento por mí, y lo siento por vosotros. Hoy no me he enamorado de nadie a primera vista más de diez segundos, y creo que nadie lo ha hecho de mi ni un segundo; casi podría decir que yo tampoco, y no ha sido por devolver la pelota, que en estas cosas no es sano guardar rencor ni establecer competiciones. Hoy me he propuesto comenzar a escribir sin la distracción de la televisión, pero he decidido empezar mañana; escribir más y mejor, llegar más lejos, porque tengo ganas, porque me apetece, a pesar de. Fitter, happier, more productive. Hoy me he comprado una camisa Dockers, y me he dado cuenta de que para mí consumir no es una actividad felicitante en absoluto, pero que necesito ropa y esa camisa me gustaba y me quedaba bien, y qué demonios, porque yo lo valgo. Hoy me he dado cuenta de que vivo y respiro últimamente como si esperase algo, como el niño que aguarda con impaciencia que llegue el día de su cumpleaños, pero sin que exista en mi caso razón para este sentimiento, los días que pasan, las luces del alba, mi alma, mi cuerpo, mi voz, no sirven de nada. Hoy me he cortado el pelo, al dos de nuevo, yo mismo de nuevo, y he evitado, también de nuevo por tercera vez, la tentación de hacerlo al uno; y me he afeitado, entre comillas como siempre, me he mirado al espejo —hola, narciso— y he pensado en colgar otra foto, pero me ha parecido excesivo incluso para mí. Hoy me reí mucho —lo siento, no pude evitarlo— con el vídeo de este post de Fogonazos, a pesar de lo terrible que es. Hoy he pensado, para acabar, que necesito normalizar mis horas de sueño y comida, al menos un poco, porque de nuevo me he sentido ausente como hace ya varios días que me siento.

Y hoy, aparte de todas esas cosas y muchas más que han pasado por mi cabeza o no, y aunque ya no es hoy, sino ayer, he decidido que me acostaría antes, así que llegado este punto de la noche, le deseo unas buenas noches y que sueñe usted con los angelitos.