Dia 2

Debería venir aquí para contaros que Mogwai estuvo impresionante, y que Muchachito Bombo Infierno está genial. Que Iván Ferreiro suena casi igual que el cantante de Los Planetas y que volví a las seis y pico a casa cansado y con mi hombro y brazo derechos como si hubiese estado cargando sacos de cemento durante toda la noche (cosa que no es verdad, obviamente). Aún me duele, por cierto. Hacía mucho tiempo que no iba a un concierto. Me he dado cuenta de que lo tengo que hacer más a menudo; es una costumbre que nunca debí haber perdido.

Empezaba este comentario con un "Debería venir aquí para...". Pero no. En realidad estoy aquí pensando que hoy es mi último día de vacaciones, que mañana vuelvo muy a pesar mío al trabajo. Me va a costar despertarme mañana, cuando el despertador suene a las siete menos diez. No tengo ninguna duda. Y si eso fuese poco, aún tengo que sacar fuerzas de no sé dónde para ponerme a empezar y/o acabar ese trabajo de Cavell que tengo que o debería —otro— entregar este jueves. ¡Ay!

Qué existencia tan miserable. Y qué calor, leches. Y qué apatía. Y qué mierda.