¡Circulen, vamos, aquí no hay nada que ver!

Buenos días. ¿Saben aquello de que cuando todo es urgente, nada es urgente? En mi entorno laboral, esa frase le gusta mucho a mi jefe, y es básicamente, cambiando el enfoque, lo que pasa estos días; no es que no haya noticias, sino que hay tantas que son tan gordas que no hay nada que destaque sobre las demás. Que sí, que el Dow Jones cayó ayer más de un 7%, y eso sería una noticia bomba en un entorno "normalizado", pero en este, es una más del montón. A estas horas las bolsas europeas se dejan más de un 8% cada una, el euribor ha bajado todo lo que subió ayer (es pronto para asegurar que sea el principio de una tendencia, aunque la bajada del interbancario a una semana ha sufrido una bajada significativa), y a Reino Unido le parece mal, muy mal, el corralito financiero islandés, mientras su primer ministro saca pecho, viva el liberalismo, de su estrategia de nacionalización parcial de la banca (hagan ustedes lo mismo, dice). El caso es que vamos camino de no sorprendernos por nada, porque nadie sabe qué puede pasar mañana o la semana que viene: si habrán subidas o bajadas del 10%, si de repente un gran banco se irá al garete, si al BCE le dará por bajar otro medio punto (bueno, no cuenten con esta), o Alemania nacionalizará el Deutsche Bank. Así que qué quieren que les cuente; todo va, más o menos, sobre ruedas... de camino al precipicio.

Porque esa es otra de las impresiones que empiezo a tener, y que viene descrita por la siguiente viñeta, perteneciente a la —genial— serie sobre la crisis que Manel Fontdevila dibuja para Público:

Es decir, que esto viene a ser el huracán, con su cobertura mediática y su correspondiente seguimiento y predicciones meteorológicas, pero que cuando éste se vaya, porque se irá, será cuando tengamos que enfrentarnos de verdad a las consecuencias de su paso. Y entonces ya no habrá medios de comunicación ni telediarios que abren hablando del Dow Jones; la bolsa y los bancos irán bien (o como mejor puedan), y todo volverá a la silenciosa normalidad de siempre, excepto para un montón de gente que ya no son noticia. Porque, ¿cuánto hace que oyen la palabra "Katrina" en las noticias? ¿Creen que es porque allí todo va de rositas?

Les dejo, para acabar, con un nuevo vídeo de "The Last Laugh" de George Parr (subtitulado), parte del cual colgué hace unas semanas (dicha entrada ya no está disponible públicamente) y que explica en clave de humor qué está pasando y de dónde vienen estos lodos. Espero que lo disfruten.

Buen fin de semana a todos, y no olviden salir con botas de agua.

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No hace falta que lo diga, pero por si no lo saben, a Bloglines no le gusta este blog a pesar de mi insistencia para que solucionen el problema que tienen. Si a ustedes sí (les gusta), les recomiendo utilizar otro lector de feeds.