Búsquenme en la inopia

Ladies and gentleman, señores y señoras, niños niñas y pelotitas de goma.

Me voy, me piro, me largo, me abro, me marcho de vacaciones. A tumbarme en la piscina al sol como un lagarto, a emborracharme y atiborrarme de helado, a conocer mujeres que me alivien las penas, a pasarme el día en la parra a mirar los peces nadar y a hablar con Dios.

Y todo eso como mínimo durante dos semanas. Ya decidiré que hacer con la tercera igual que ya decidiré qué hacer con mi carrera de Filosofía a medio acabar. Mientras tanto, pueden ustedes comerse los mocos, contar las nubes y los coches amarillos, sumar matrículas, hacer aviones de papel con las servilletas de la cafetería o alquilar películas porno para esas noches de insomnio. Y hasta todo ello a la vez si se atreven.

Pero si se aburren lo suficiente y son ustedes personas intrépidas, (aquí debería haber un enlace generado aleatoriamente, pero ya no está) y quizá encuentren algo que no hayan leído antes, porque como todo el mundo sabe, casi nadie lee lo que se escribió la semana pasada. No se preocupen, el enlace cambia cada minuto. Es lo que tiene esto de la novedad.

Así que hasta finales de agosto o principios de septiembre, con alguna poco probable incursión puntual, es todo lo que puedo ofrecerles. Después de las vacaciones, aquí estaré de nuevo para seguir dándoles la vara, la tabarra, la paliza y el coñazo.

Un beso a todos. Pasarlo bien, ¡y no olvidéis supervitaminaros y mineralizaros!