Humor irreverente

Rober Bodegas

Rober Bodegas

Hace unos días, un amigo periodista se lamentaba de la próxima muerte del humor irreverente o negro, a raíz, creo —me he enterado por la radio esta mañana—, de unos chistes "sobre gitanos" de Rober Bodegas (Pantomima Full) que han levantado cierta polémica, amenazas de muerte incluidas. Comentaba mi amigo que en unos años nadie podrá hacer chistes de negros, gitanos o gangosos, y es posible (no sé si probable) que así sea. O quizá se puedan hacer pero a nadie le hagan gracia. O quizá tampoco haya que ponerse tan apocalíptico. Sin embargo, creo que apuntar al yugo de la corrección política (que existir, existe) es un recurso fácil.

Si echa uno la vista atrás, el humor, especialmente el más casposo, está repleto de chistes fáciles sobre lesbianas y gays, mujeres, negros, chinos, gangosos, gitanos, gordos, etc., que basan la gracia en la ofensa: la burla de características particulares, diferenciales y nucleares de cada colectivo. Repito: diferenciales, lo que ya da una pista de por dónde van los tiros. De hecho, cuesta encontrar chistes que se mofen de la heterosexualidad, ser blanco, u occidental, o clase media, porque en muchas ocasiones la gracia emana de la ridiculización de las diferencias con el patrón base, al que, todo sea dicho, mi amigo y yo nos aproximamos bastante, aunque él sea gallego y eso no deje de ser una discapacidad.

Si dos hombres gays son protagonistas de un chiste, el chiste se centrará en el hecho de que son gays. Si lo son dos mujeres de clase media, en que son mujeres. Dicho de otra forma, si se hace un chiste sobre dos personas que se encuentran en la calle e inician una conversación, por defecto se asumirá que son hombres blancos heterosexuales y todo lo demás. Por supuesto que hay excepciones, pero no son la norma. Sabremos que son gays o lesbianas, mujeres, negros o murcianos porque hablarán de pollas o coños, de maquillaje y tacones, del color de su piel o dirán "acho". En cualquier otro caso, los protagonistas se ceñirán al patrón base y su sexo, color de piel u orientación sexual será irrelevante para el chiste, porque ni siquiera se mencionará. A ver si lo que nos gusta del humor negro es que se ríe del otro, porque aunque reírse de uno mismo es algo muy sano, no a todo el mundo le hace tanta gracia, lo que irremediablemente provoca que haya menos humoristas dedicados a explotar el chiste que supone un hombre blanco occidental llorando por no poder ir a una manifestación de mujeres, lo que es una pena. Que nos lamentemos por no poder reírnos de los gitanos también tiene su gracia, las cosas como son.

En el pasado a la gente le hacía gracia tirar cabras de campanarios (en fin, hay algunos desgraciados que lo siguen haciendo), hasta que empezamos a pensar que era una salvajada. Quizá reírse de los gitanos o los gangosos o los maricones sea algo parecido y sea el momento de empezar a asumirlo. O eso, o empezamos a tirar desgraciados desde campanarios, a ver cuántos se ríen entonces. Me da que serán pocos. Ya me pillan la analogía.

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Notas al margen.

  1. Como consuelo para mi amigo, es muy probable que al otro lado del charco —que a pesar de todo, en algunas cosas nos llevan algo de ventaja— las humoristas lesbianas y los gays, los negros, los gordos o los discapacitados, estén ya trabajando en chistes en los que además de reírse de ellos mismos, a cuya mofa están sin duda acostumbrados, nos tengan como protagonistas de sus burlas a nosotros, a los privilegiados hombres blanquitos heteros occidentales. Eso sí sería una fantástica noticia para el humor.
  2. No creo que los chistes sobre fusilados sean comparables a los chistes de gitanos. Y también opino que el humor negro es mucho más amplio que el de gangosos o chinos que hablan con la ele; seguirá existiendo, aunque deje de tener como protagonista a la menstruación, a la pluma o la obesidad.
  3. Estoy totalmente en contra de las amenazas de muerte (especialmente si van contra mí). Lo cual no invalida, de todas formas, el argumento. Que haya gitanos ofendidos esgrimiendo amenazas de muerte no implica que tengan razón, pero tampoco que dejen de tenerla (con lo de matar sí, con eso no tienen razón).
  4. Una de las paradojas de la cuestión es que Pantomima Full basa su humor en reírse del hombre blanco hetero de clase media (el moderno, el turista, el listo, el de los festivales, etc.), aunque desde un punto de vista superficial y sin atacar a la raíz: su orientación sexual, su color de piel, su sexo. Es un buen intento, pero le falta el chiste realmente que ofenda, que duela, que siente mal.
  5. La imagen del post es de David Pareja, que tiene una buena reflexión en twitter al respecto sobre la doble vara de medir. Ver hilo.

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De todas formas, ¿a quién coño le hace gracia un puto chiste de gitanos? ¿Qué somos ahora, Esteso y Pajares?

Cómo pasar la tarde en Decathlon

Una amiga, Cattz, daba hoy unas directrices para hacernos la vida más fácil a los compradores de Decathlon, con la intención de ahorrarle tiempo al comprador, una loable tarea. Pero desde aquí, como amantes de esta tienda, y deseosos siempre de prolongar nuestra estancia en estas grandes superficies, queremos dar otro tipo de pautas, más encaminadas a hacer de cualquier compra en Decathlon una experiencia inolvidable, tanto para tí como para ellos, multiplicando la diversión. Cuidado, esto puede hacer que vendedores, azafatas de caja, personal de seguridad y virtualmente todo el mundo quiera meterte una leche. Además, te pueden tirar de la tienda.

Cómo pasar la tarde en Decathlon:

Decathlon dice: La tienda tiene marcas propias (Geonaute, Kalenji, Tribord, Artemis, Domyos, Artengo, Quechua, Inesis, Kipsta...) en cada una de las diferentes secciones. Esas marcas tienen un código de barras interno que empieza siempre como 358378 + 7 cifras y muchas veces como un código de 7 números de la forma x/xxx.xxx. Es ese código o etiqueta interna el que nos exigen que pasemos por caja, y por eso buceamos en busca de él. Por mucho que tú te empeñes en meterme una etiqueta ajena a la prenda delante de los ojos no podré hacerte ni caso hasta que pase ese código. Así que no me hagas perder tiempo explicándote la formación de 10 horas que nos dan al empezar, plis.

Este blog recomienda: Cada vez que vayas a comprar un producto de una marca Decathlon, señálale a la azafata de caja la etiqueta insistentemente con el dedo, o rebusca con ella por el producto buscando la etiqueta. Susurra 'yo ya la he visto yo ya la he visto', o grita 'Prime!'. Di en voz alta repetitivamente 358378358378... Pregunta qué le enseñan en la formación.

Decathlon dice: Las marcas que no son propias sí que van directamente con la etiqueta exterior, si puedes coge siempre un producto que lleve esa etiqueta puesta o, si por algún casual la azafata ha aprendido a manejar la base de datos de productos, lleva otro producto igual aunque sea de distinta talla con el código, será más fácil de localizar.

Este blog recomienda: Si vas a preguntar por un producto, lleva uno que no tenga etiqueta, y además acuérdate de darle al dependiente uno que sea completamente diferente pero de la misma marca. Mirarle y decir 'te he traído este, por si te sirve. Como son de la misma marca...'

Decathlon dice: SIEMPRE es mejor que juntes los productos de una misma oferta e indiques la oferta en caja. Las ofertas cambian pero a nosotras no nos avisa nadie. El 99% de las ofertas de Decathlon tienen que hacerlas a mano en caja, el ordenador pocas veces se encarga solo de algo (y de las veces que lo hace, no siempre lo hace bien).

Este blog recomienda: Compra productos de oferta y espera a que pasen por caja. Entonces, una vez cobrados, decir 'Ay! Se me había olvidado! Ese y ese están en la misma oferta'.

Decathlon dice: Estate atento a los productos que no lleven etiqueta con el precio que has visto anunciado. Si la etiqueta no dice que eso está 10% rebajado y no han subido la oferta a la caja (un 50% de los casos, más si la oferta acaba de empezar) la azafata de caja no va a tener ni idea de que ese precio esté mal a menos que haya pasado 20 veces el artículo con anterioridad. Hay miles de productos en la tienda y no nos dan tiempo de paseo para que miremos el precio de cada uno de ellos.

UnsEste blog ociability recomienda: Cuando compres un producto de oferta, espera a que lo cobren, y si no se refleja, entonces decir: 'Vaya, se me había olvidado, es que este está de oferta', y hacerse el simpático con algo como 'Qué memoria la mía, ¿eh?'. Si consigues hacerlo un segundo antes de que empiece con el siguiente cliente, es aún mejor.

Decathlon dice: Las preguntas sobre tallas, colores, envíos y demás, debes hacérselas a los vendedores. Salvo contadas excepciones las azafatas de caja no salen de la línea de caja más que para hacer pis o beber agua. Eso quiere decir que no saben qué cosas nuevas ha podido traer el nuevo camión, si hay nuevo camión o si realmente llegan camiones a la tienda. Las pocas preguntas bien contestadas suelen deberse más a una compra realizada por la azafata en cuestión que a otra cosa.

Este blog recomienda: Haz las preguntas sobre tallas, colores, envíos y demás a cualquier persona menos a los vendedores. Es decir, a los de seguridad, a los de reclamaciones, azafatas de caja, o clientes. Si un vendedor te pregunta si te puede ayudar, mírale desconfiado de arriba a abajo y dile, enfatizando las palabras: no, gracias, no te molestes. Aparenta enfado. Pregúntale a alguien cuando él o ella esté delante. Pregúntale a la azafata de caja cuando vayas a pagar si sabe de cuantos camiones está compuesta la flota de camiones, justo antes de que empiece a pasar productos por el sensor. Si te contesta que no lo sabe, contesta: 'pues vaya', quita tus productos de la caja y vete a la siguiente.

Decathlon dice: Las devoluciones se hacen en recepción, que es una caja cerrada más grande que las demás. No te pongas a hacer una cola en otro lado si es eso lo que quieres hacer.

Este blog recomienda: Intenta hacer las devoluciones en las cajas. Cuando te digan que se hacen en recepción, pregunta dónde es. Entonces contesta indignado que si él/ella no quiere hacer la devolución, tú tampoco quieres ya devolverlo. Pasa a la siguiente caja y repite la escena. Puedes aportar un toque personal con cosas como 'Tú me gustas más que el de la caja de al lado' o 'A ver si contigo tengo más suerte'.

Decathlon dice: No te pongas a embolsar tú. Es una obligación nuestra comprobar que los artículos ya han sido pasados y lo dificultas si empiezas a mover las cosas, sobretodo si hay muchas.

Este blog recomienda: Intenta embolsar todos los productos tú. Mete cada producto por separado en dos o más bolsas, y sonríe diciendo que es 'por si se rompe'.

Decathlon dice: No utilices la caja para apoyarte. La necesitamos TODA, ya sea para poner las cosas que estás comprando, como para desactivar las alarmas. Si me pones el bolso encima del desactivador, tendré que intentar apartar tu bolso las veces que sea necesario. Y si no me facilitas eso lo más probable es que pites por la puerta al salir.

Este blog recomienda: Apóyate en la caja. Observala y comenta lo baja que es y que las de Mercadona te gustan más. Sonríe y pide una cerveza. Si no te atreves, pon todo lo que lleves encima de la caja, hasta lo de los bolsillos. Espárcelo, y dile que ya está, como si ella te lo hubiese pedido. Di que es por su propia seguridad.

Decathlon dice: Tenemos unos básicos en nuestra ficha de oficio y deben ser cumplidos. Asegúrate de que la azafata revisa el calzado para comprobar si son de la misma talla (es increible cuánta gente viene al día con un pie de cada o dos zapatos izquierdos, cosas así) y que revisa que el precio de la etiqueta coincide con el que da la caja. A veces estamos muy cansadas o estresadas y no cumplimos bien con esto.

Este blog recomienda: Compra el calzado de distinta talla y mismo pie. Cuando te lo revisen, dí que es para tu hermano, que tiene una malformación genética. Indígnate si no te dejan llevártelos y dí que te llevarás los dos pares si hace falta. Devuélvelos a los 10 minutos, y no te olvides de intentar devolverlos en la misma caja donde los compraste. Comenta la torpeza de la azafata de caja que te los vendió, y aparenta indignación. Murmura sonidos incomprensibles.

Decathlon dice: Si tienes la tarjeta Decathlon... ¡¡TRÁELA!! Se pierde mucho tiempo jugando al quién es quién de la búsqueda del cliente por apellidos y nombre. Es posible que estén mal escritos(sobretodo apellidos extraños o nombres regionales) y es un auténtico coñazo encontraros. Y a veces la intranet se va al carajo y no hay forma de buscaros, si eso ocurre realmente no tenemos obligación alguna de pasaros los puntos.

Este blog recomienda: Tengas o no tarjeta Decathlon, comenta que la tienes justo cuando vayas a pagar, si no te lo han preguntado. Vacía todo lo que lleves en los bolsillos o en el bolso encima de la caja, buscándola. Afirma que estás seguro de que la llevabas encima, y qué no entiendes dónde está porque la acabas de ver. Tras cinco minutos, si no tienes tarjeta de Decathlon, saca la tarjeta del Corte Inglés o de cualquier otro establecimiento. Cuando te diga que no es esa, sorpréndete y preguntale a la azafata de caja si está segura, y confiesa que entonces va a ser que no tienes tarjeta. Si sí que la tienes, primero pregúntale que si te puede buscar por apellidos, ya que no la encuentras, y cuando te los pregunte, dile que no te acuerdas. Entonces mete la mano en el bolsillo y dí: 'anda! mira donde estaba!'. Pregúntale si la va a tratar bien y dile que tiene un gran valor sentimental para ti.

Ahora que alguien imprima esto y se lo pase a los clientes, me harían parte de la vida más fácil XD

Eso.

Pilículas

Aló de nuevo, guapos y guapas; niños, niñas y pelotitas de goma.

Más de veinticuatro horas sin escribir, toda una novedad (no, el de gugel de hace unos minutos no cuenta). Casi empezaba a sentirme culpable. O casi no. Quizá esto tenga que ver con esa tendencia de que "algo está cambiando" que Borjamari pretendía el otro día establecer hablando de blogs personales, a partir de unos pocos blogs populares que simplemente se abandonan. Con todos los respetos, menuda gilipollez supina. Bien, dejemos al tipo con sus monólogos que yo ya tengo los mios. 

El otro día me pasaba Vitore un meme que consiste en mencionar diez películas que te hayan hecho reir. El concepto es sencillo (no creo que nadie tenga problemas si yo lo he entendido), y aunque al principio apenas podía recordar dos o tres, con pensarlo un rato y algún recordatorio paternal, me han salido varias más de la cuenta. Y como soy un buenazo y estoy totalmente incapacitado para la toma de decisiones, no he sido capaz de quitar ninguna, así que aquí va mi selección, en ningún orden en particular. Me disculparán que no las comente, pero es que no necesitan presentación:

» La cena de los idiotas
» Top Secret!
» Según Poncio Pilatos
» El mundo está loco loco loco
» Una noche en la Ópera
» La vida de Brian
» El jovencito Frankenstein
» El cochecito
» La mujer de rojo
» Los padres de ella
» Bienvenido Mister Marshall
» La pantera rosa
» Qué ruina de función
» Shrek
» Aterriza como puedas
» No me chilles que no te veo
» Con faldas y a lo loco

Menos Según Poncio Pilatos (Italia, 1987) y quizá Qué ruina de función (Noises Off...), con Michael Caine y Christopher Reeve, yo diría que la mayoría son clásicos, cada una en su estilo, aunque me he permitido la licencia de incluir dos relativamente actuales, porque me reí mucho con ellas.

Yo le pasaría este meme a alguien... pero esta vez, y sin que sirva de precedente, voy a dejarlo en el aire y el que quiera que lo adopte. Y para acabar...

Como alcalde vuestro que soy os debo una explicación y esa explicación que os debo, como alcalde vuestro que soy, os la voy a dar.  - Pepe Isbert, en Bienvenido Mister Marshall)