Sus Señorías y la pasta

Hace unos días Victoria Prego en su blog en El Mundo hablaba sobre la retribución de los diputados. Decía esta señora que debería pagársele más a los diputados, para ponerlos al nivel de sus congéneres, y que no tengan que ir buscándose «vericuetos varios para poder tener una cierta seguridad económica». Si bajase usted un poco al mundo real, vería que muchos millones de españoles, tienen que hacer mucho más que eso, y que ya nos gustaría a más de uno que nuestro sueldo estuviese a esos niveles europeos (ya semos, ya) de los que usted nos habla, y de los que probablemente disfruta, de ahí que lo defienda. Afortunada usted.

Dice además que «en nuestro país estos señores están, por definición, bajo sospecha de mangancia, de vaguería y/o de pillería». A las pruebas me remito, señora Prego, cuando salen las imágenes de la Cámara Baja y faltan la mitad, cuando un partido político no puede sacar adelante sus enmiendas porque le falta algún diputado (cuya nómina nosotros pagamos con nuestro sueldo religiosamente todos los meses), o cuando alguno de estos inútiles, despertado para votar, se equivoca de botón y vota por el cuando debería votar por el no y viceversa. Porque esa es otra, no hay ningún tipo de evaluación del rendimiento, como suele ser habitual en cualquier empresa privada. Aquí mejor no, porque nadie quiere ver escrito en un papel que el país está dirigido mayormente por inútiles.

Esta señora dice muchas más cosas (y últimamente, intuyo que para crear polémica, dice algunas tonterías como esto de que el reciente asesinato de la mujer indigente es culpa de los vídeojuegos), pero no voy a reproducirlas aquí, ya que buscando la retribución de los diputados españoles (algo que al parecer no es público, y eso es otro gran punto en su contra) he encontrado lo que podría decirse que es una réplica, que aunque no haya sido escrita para tal función, puesto que data de agosto del pasado año, está mejor fundamentada, y que, para todos los españolitos que carecemos de las ventajas de todo tipo que disfrutan nuestros queridos representantes, tiene mucho, muchísimo más sentido.

Ahora pasen, lean y decidan.