Rascando

Ya sé que últimamente escribo con menor frecuencia y probablemente os parecerá que de peor calidad, pero es que me paso el día rascándome los cojones y eso cansa mucho, con lo que no me queda tiempo ni ganas de ponerme a escribir. Había pensado en colgar una foto, pero el que quiera verlos, que lo pida; tampoco son nada especial. El caso es que durante el veranito, y hasta que vuelva de vacaciones por allá el lejano septiembre, vamos a relajarnos todos un poco y esto va a estar más quieto —pero no parado, al menos no hasta que me vaya de vacaciones dentro de tres semanas— de lo que ha estado en los últimos seis meses. Seguro que tenéis cosas mucho mejores que hacer que estar delante de una puta pantalla leyendo gilipolleces. Lo digo de verdad, no es coña. Seguro que las tenéis.

Salir y daros una vuelta. El mundo está lleno de idiotas y además nos gusta que nos miren.