Problemas ¿físicos? ¿mentales?

Creo que, después de casi 9 meses de estar buscando, y tras unos cuatro análisis de sangre, he encontrado el problema que me genera el cansancio y la apatía que desde entonces vengo sufriendo, en mayor o menor medida. Aunque todo esto son especulaciones, también es cierto que soy una persona suficientemente cualificada —tengo bastante conocimiento de los síntomas— para aprobar o rechazar el diagnóstico. Después de todo, soy el primer interesado en cambiar la situación actual.

Este diagnóstico no es ni más ni menos que un trastorno del sueño. Siendo una persona que tradicionalmente duerme (dormía) mucho (fines de semana hasta 14 horas), y con un sueño muy profundo, en los últimos meses me cuesta horrores dormir más de 8 horas seguidas, incluso fines de semana, aparte de que apenas ha sonado el despertador un par de segundos me encuentro de pie despierto.

Bien, ¿pero cuales pueden ser las causas de este trastorno del sueño?

 

(a) La primera opción es la edad, pero sólo tengo 27 años, y no me pasaba esto hace tan sólo un año, así que queda descartada.

(b) La segunda opción es un semiestado de depresión debido a la baja consideración profesional y salarial en la que me encuentro, y que, a raíz de haber acabado la carrera y todas las metas que me había propuesto (ya hablaré de eso otro día), parece haber tomado más importancia de la que le daba en un principio. El inicio de los síntomas coincide aproximadamente (si la memoria no me falla) con la revisión salarial del pasado año, que fue tan decepcionante como en otras ocasiones.

(c) En tercer lugar, y viendo las fechas, dicho inicio de los síntomas se corresponde con la compra de mi ya no tan nuevo Renault Megane en marzo de este año. Reconozco que la angustia de encontrar aparcamiento a primera hora de la mañana (agravada por la preocupación que me causa el gasto adicional de gasolina, si no encuentro dicho aparcamiento, y que tiene como origen último (¿?) la posible obsesión por un ahorro extremo) provoca que me levante sin ningún retraso y que, igual que una persona que duerme sabiendo que ha de levantarse a las ocho para ir a un examen, hace que me mantenga toda la noche en un sueño ligero a diferencia de la intensidad con que dormía anteriormente.

 

Bien, suponiendo que estas sean las causas, que no dudo que lo son —es decir, (b) y (c)—, ¿cuales son las soluciones? Respecto a (b), no puedo decir mucho por el momento. Quizá dentro de unos meses (¿nueva revisión salarial? ¿nuevo trabajo?) pueda aportar algo de luz. En lo que sí puedo centrarme es en (c). En primer lugar, se trata de concienciarme (decirlo es fácil, hacerlo no tanto) de que no cuesta tanto encontrar aparcamiento a las 8:30h de la mañana (no es imposible), y que siempre puedo aparcar más lejos y andar más, algo que no me vendría nada mal dado el sedentarismo que llevo en los últimos meses. En segundo lugar, con un consumo de 8l./100km. (0.5 litros superior al actual), puedo hacer 12.5km con 1 litro, que a las 130pts. (aprox. 0.8 céntimos de euro) por litro actuales, supone un gasto diario adicional de menos de 200 pts. por una mejora considerable de mis condiciones de vida. Además, dicho gasto siempre es compensable moderando el consumo en autopista y carretera. En última instancia, una solución inmediata -y que no tengo tan claro que vaya a poner en práctica al menos por el momento- es prescindir temporalmente del coche y volver a utilizar el transporte público, lo que me proporcionará 1) más horas de sueño, 2) más tranquilidad y 3) más tiempo para leer, a pesar de la pérdida de tiempo aprovechable que puede conllevar.

Dicho esto, comienza lo más difícil. Meterme en la cabeza de que eso es lo que me pasa y actuar de acuerdo a ello. Ya veremos qué pasa.