Migrañas y otros bichos de la ecosfera

Esto tiene que ser, por necesidad, breve. Breve y carente de contenido. Es decir, no sustancial, formal o procedimental, desde un punto de vista cercano a la filosofía política. Breve porque me esperan para poner la mesa, y carente de contenido porque tengo un dolor de cabeza tal que creo que ésta se está acercando peligrosamente al punto de explosión. O implosión, que es una palabra que siempre me ha gustado más. En cualquier caso, el resultado es el mismo: Manolo (es decir, el autor de esto) se queda sin cabeza.

Y como es algo que quiero evitar, me detengo aquí sin posibilidades de continuidad hasta mañana al menos.

(Y con toda posibilidad, más que mañana, pasado)