La Jarra (Sierra Malacara), 12 de septiembre

Este domingo volvimos a la zona de la Jarra en la Sierra Malacara (Buñol), a escalar y a iniciar a algunos amigos en esto de la escalada. En total, éramos nueve personas, cuatro de las cuales (Abel, Ampa, Luis y Pedro) tenían poca o ninguna experiencia; luego estábamos Ana, David, Alex y yo, y por último Laura, que no se decide a escalar, pero que nos mira y da ánimos desde el suelo, aparte de llevarse algún susto por un resbalón mío. La verdad es que, a pesar de que teníamos un importante déficit de cuerdas (únicamente dos) y nos faltaba algún arnés, pudimos salvar los muebles gracias a que las vías del sector en el que estuvimos gran parte del día eran cortas y era posible montar dos vías con la misma cuerda. Dicho esto, entremos en materia. Todas las fotos (que hay unas cuantas) de la entrada son de Alex, Ana, o de Luis/Laura (aparecen como unsociability.org), según la firma de la foto. Los grados de las vías son de la Guía de la Sierra Malacara, imprescindible si no quiere uno encontrarse a diez metros sobre el suelo sin poder continuar. Vale mucho la pena, ya que más de una vía "engaña" desde debajo.

Las vías que fuimos montando hasta aproximadamente las 15h estaban todas ubicadas en el sector Las Placas II, con la intención de que la gente pudiera hacer subidas asequibles. Comenzamos montando Ya sabe, para niños (IV), El gallinero de Monty (IV), y una vía que sale a la izquierda de estas últimas, también IV, que a la mayoría le sirvieron para "romper mano". Todas ellas son de poca dificultad, aunque los agarres no son tan generosos como los que puede encontrar uno en Montesa, y la roca en algunos puntos es algo resbaladiza por lo que conviene no fiarse.

Una vez hecho el primer contacto, Alex se encargó de montar Samba para una nota (V), cuyo comienzo tiene algo de interés, frente a las hechas hasta el momento. Por mi parte, me equivoqué al escoger vía y monté por equivocación La soga y el cordino (6a+), pensando que era un V que ya en las primeras chapas me pareció muy complicado para ese grado; David me sacó de mi error mientras yo estaba ya en mitad del meollo. Para acabar, ya con el sol en el cogote y con Laura y Ana pegadas a la pared huyendo del sol, monté Pamparabolt (6a), una vía corta y explosiva en la que hay que estar atento o un vuelo como el que tuve en la primera chapa te puede llevar al suelo; no obstante, como Alex demostró, me desvié hacia la derecha medio metro, por lo que habrá que repetirla en una ocasion futura.

A esas horas, el sol nos daba de lleno, así que nos adelantamos por La Jarra un poco buscando la sombra, para descubrir que el sector El Paredón tenía sombra desde hace rato. Allí, decidimos probar suerte con algunas de las espectaculares vías, que aunque tienen la reunión arriba de los desplomes, disponen de reuniones intermedias que permiten montarlas antes de comenzarlos. Aquí, Alex montó con éxito Tánatos, un 7a que sin desplome quizá sea un 6a+/6b. Por mi parte, comencé Si Fear, otro 7a que sin la parte final debe estar en torno 6a+/6b, pero no pude rematarla y me quedé a metro y pico de la reunión, con la última chapa de la vía un metro por debajo de mí, y sin ganas de jugarme una caída de 4 metros en una parte final que es equilibrio puro y duro. Tras esas, David y yo repetimos con éxito Tánatos de segundo (que no es lo mismo), y Alex repitió Si Fear, y sin ganas de jugarse una mala caída a esas horas de la tarde, la dejó en el mismo sitio que yo.

Mientras recogíamos, Alex se puso a hacer Batistuta de Jamelín, un 6a+ que ha sido equipado más allá de lo que indica la vía, y cuyo grado debe estar alrededor del 6b. No obstante, con los brazos cargados y el cansancio del día, Alex prefirió no arriesgar a dos chapas del final y acabó dejando un maillon que ahí se queda para quien quiera recogerlo.