Friendo espárragos

Yo antes vivía en Babia subido en un nido. Era un país un poco extraño, pero como yo soy bastante raro, me gustaba. Viví allí durante muchos años, hasta que un día haciendo el tonto me caí del nido y me metí una leche de impresión. No escarmentado con las alturas, me busqué un cómodo y tranquilo cúmulo y me fui a vivir a las nubes. Todo fue bien durante un tiempo, pero al final, uno acaba cansándose de tanta tranquilidad y tanta comodidad, y viendo un folleto de propaganda, se me ocurrió que me podría ir a vivir a la luna, por aquello de viajar a lugares inexplorados. El problema es que la gente no me llamaba para salir porque me pasaba el día en la luna, aparte de que tan lejos no me enteraba de nada. ¡Si es que estás en la luna!, decían ellos. Pues claro, pensaba yo. El caso es que me cansé pronto del dichoso satélite. Finalmente, después de muchas cavilaciones, he decidido que quiero estar un poquito más cerca de la tierra (y de la Tierra), así que voy a plantar una parra, subirme en ella y procurar no caerme, por la cuenta que me trae.

Aunque ya verás lo poco que tarda en llegar algún gracioso y cortármela.

(La parra, claro)