Estupidez

No me cabe ninguna duda de que conocen la siguiente frase:

 

“Sólo dos cosas son infinitas, el universo y la estupidez humana… y no estoy seguro de lo primero.” — Albert Einstein

 

Ahora verán el propósito de todo esto. En los últimos días, a raíz de un —lo reconozco— comentario algo subido de tono en el blog de Enrique Dans, estoy recibiendo bastantes comentarios ofensivos y molestos en las entradas que escribo; esa es la causa de que los comentarios continuen moderados, y que estén moderados la causa de que ustedes no los vean, claro (aunque hay algunos que se colaron al principio). Aunque pueden consultarlo en este enlace, el comentario se lo pongo debajo para su mayor comodidad:

 

«La verdad es que para dedicarte a lo que te dedicas, tus análisis son en general bastante sesgados y poco objetivos. Pareces basar tus preferencias y opiniones en cuestiones más bien irracionales, en un "yo no quiero ser de Microsoft." Cuestión que por supuesto jamás va asociada a Google.

Esta entrada en concreto tiene, además, una componente nada despreciable de FUD, ya sabes, aquello de "Fear, Uncertainty and Doubt". Bueno, tú de esas cosas sabes más que yo, claro.

Por último, me resulta muy interesante aquello de "enviando correo basura sin parar a la Hotmail", porque no sé cuantos correos basura recibes tú de Hotmail. Porque asumo, claro, que dispones de una cuenta en Hotmail. Yo, que tengo una cuenta en hotmail (y otra en gmail), recibiré a lo sumo uno cada 3 meses, algo que en mi opinión no es algo excesivo. Pero claro, para gustos colores.

En definitiva, lo más normal es que, como ya ha pasado en otras ocasiones y parece que alguien te ha recordado, no des ni una con tus predicciones de futuro para Microsoft. Suerte que opinar es gratis y las palabras se las lleva el viento (aunque estén en Google).»

 

Ese es el comentario; quizá algo incendiario, pero tampoco nada del otro mundo. La cuestión es que a partir de decir eso, a un pobre idiota, o quizá a más de uno (para aquellos curiosos, dispongo de una IP de Completel y otra de un proxy anónimo, por lo que no puedo decir de cuánta gente se trata), por alguna extraña razón que desconozco pero que sospecho (simple y llana estupidez), se le ha metido entre ceja y ceja este blog y no para de molestar, como los vecinos en la canción de Alaska. Tampoco es que estorbe demasiado, ni sea la primera vez, pero siempre es por la misma razón: un comentario en el blog de Dans (Enrique tiene lectores muy fieles, desde luego, si son capaces de hacer este tipo de cosas). Y bueno, lo cierto es que resulta pesado.

Sirva pues esta entrada y los comentarios que contenga de homenaje a este sujeto, que últimamente me exige (y yo diría que incluso me amenaza) que no le censure. Ah. Y si alguna vez han dudado de la frase de Einstein que encabeza esta entrada, ahora pueden estar seguros de que no se equivocaba.

Así pues, no volveré a censurarte. Ten por seguro que todos tus comentarios —incluidos los que has hecho hasta ahora— aparecerán en este blog, dentro de esta entrada, cuyo título no podía ser otro que "Estupidez".

Con Dios.

Nota informativa: No he pensado en ningún momento que Enrique Dans tenga nada que ver con esto, más obra de idiotas congénitos que de personas.