Descarte miope

«Más enigmático resulta el descarte miope, es decir, aquella tendencia presente en todos nosotros que nos lleva a preferir una recompensa amplia más tarde a una pequeña antes, pero con el paso del tiempo damos la vuelta a nuestra preferencia y ambas recompensas se acercan [...] La debilidad de la voluntad es un problema no resuelto tanto en psicología como en economía. El economista Thomas Schelling plantea una pregunta acerca del "consumidor racional" que puede también aplicarse a la mente adaptada:

 

¿Cómo debemos conceptualizar a este consumidor racional que todos conocemos y algunos de nosotros somos, el cual, con amargo disgusto, estruja la última cajetilla de cigarrillos, jurándose que ahora va en serio y nunca más se arriesgará a dejar huérfanos a sus hijos a causa de un cáncer de pulmon, y apenas transcurridas tres horas, se halla en plena calle buscando presa del nerviosismo un estanco o un bar abierto donde comprar de nuevo tabaco; o aquel individuo que almuerza devorando una comida con muchas calorías sabiendo que lo lamentará, y de hecho lo lamenta, y luego, sin poder comprender cómo pierde el control, decide compensar aquel exceso tomando una cena frugal, y al cenar vuelve a hacer abuso de las calorías sabiendo que lo lamentará, y lo vuelve a lamentar; o aquel profesional que se queda pegado mirando el televisor sabiendo que al día siguiente se levantará temprano bañado en un sudor frío sin haber preparado la reunión que tiene en la agenda de la que tanto depende su carrera; o aquel padre que echa a perder el viaje a Disneylandia que ha organizado con sus hijos, al perder los estribos cuando sus hijos hacían precisamente aquello que sabía que estaban a punto de hacer y había decidido no perder los estribos si lo hacían?

 

[...] Si bien el descarte miope permanece sin explicación, Schelling capta algo que es importante de su psicología cuando enraíza la paradoja del autocontrol en la modularidad de la mente. Y observa que "las personas se comportan a veces como si tuvieran dos egos, uno que quiere tener los pulmones limpios y ambiciona la longevidad, y otro que adora el tabaco, o bien uno que prefiere un cuerpo esbelto y delgado, y otro al que le gustan los postres [...] Ambos se hallan en una contienda continua en la que se disputan el control". ¿Qué sucede cuando las recompensas son del mismo tipo, como un dólar frente a dos dólares mañana? Tal vez una recompensa inminente involucra un circuito que trata con cosas que son seguras y un circuito distante para apostar por un futuro incierto. Un circuito es de categoría superior al otro, como si la persona completa estuviese diseñada para creer que más vale pájaro en mano que ciento volando. En el entorno contemporáneo, con su conocimiento fiable sobre el futuro, esta primacía a menudo conduce a elecciones irracionales. En cambio, nuestros antepasados puede que hicieran bien al distinguir entre lo que es definitivamente disfrutable hoy y aquello que se conjetura o rumorea que será más disfrutable mañana. Incluso hoy en día, la demora en la gratificación a veces es castigada debido a la fragilidad del conocimiento humano. La retirada de fondos lleva a la bancarrota, los gobiernos incumplen las promesas y los médicos anuncian que todo cuando habían dicho que era malo para la salud es ahora bueno para sus pacientes y viceversa.»

 

Steven Pinker, Cómo funciona la mente. Ediciones Destino, Barcelona, 2001. El fragmento es de la edición de 2007, p. 508-509. El extracto de Schelling es de Choice and consequence: Perspectives of an errant economist, Harvard University Press, Cambridge, Massachusets, 1984, p. 58-59.