Escalada en Montesa

El sábado estuve escalando de nuevo en Montesa, aunque la molestia en el brazo izquierdo que arrastraba del pasado domingo en Jérica y que aún ahora me impide utilizarlo toda la fuerza con confianza me hizo pasar algún que otro momento delicado. En comparación con el domingo pasado, la verdad es que la mañana pasó bastante relajada; lo bueno de Montesa es que el grado es bastante generoso, por lo que sales contento de prácticamente cualquier vía medianamente asequible. A diferencia de las últimas semanas, esta vez nos lo tomamos con relajación y llegamos allí a las 11h. La primera vía, para calentar, fue L'amic Joan Grau, un IV en la cara norte del Tormo Gros sin ninguna complicación, y seguimos por Menira, un V+ que está un par de metros a su izquierda, tras lo que hicimos Forta II, un 6a subido de grado que tiene un par de pasos complicados, pero que cuando la subes un par de veces pierde el misterio. No obstante, al tener que prescindir de hacer fuerza con el brazo izquierdo tuve ciertos problemas en el primer paso; el resto de la vía transcurrió sin problemas. Acabamos en esta pared de Montesa con la chimenea que hay en la cara este, un IV cuya reunión no da demasiada confianza, por lo que intenté chapar sobre la reunión de V.S.V., un 6a+, pero el desplome que hay al final tiene su complicación y tuve que dejarlo. Tras esto, pasamos a la Pared de la Mola, donde hicimos Elo, el deu del vent, un V+ en cuya última parte las chapas alejan más de lo que me hubiera gustado a mí y a mi brazo. Afortunadamente, no hubo mayores problemas. Puesto que se iba haciendo tarde y el sol empezaba a ponerse en la Pared de la Mola, pasamos de nuevo al Tormo Gros, y acabamos haciendo Sola, un V que el cansancio de las vías anteriores hizo que me costase más de lo necesario.

Aparte de esto, tuve ocasión de estrenar y probar mi nuevo Cinch, que me da más confianza cuando me asegura mi hermano desde el suelo, pero sobre todo da más seguridad a las personas a las que aseguro. El reverso funciona perfectamente como asegurador, pero es comprensible que a la gente que no te conoce no le dé demasiada confianza, ya que es un sistema con el que no te puedes distraer ni un momento. Aunque el fabricante indica que el Cinch no es un sistema de bloqueo automático, funciona como tal si el que asegura se separa de la pared unos metros. En cualquier caso, como siempre, es importante no perder de vista que, utilicemos sistemas automáticos o manuales, la vida de la persona que sube está en manos del que asegura, literalmente.

Para este sábado todavía no tengo nada, aunque espero buscar una pareja de escalada, y quizá acercarnos a la Marxuquera, aunque ya veremos. Ah, y tengo que (hacer y) colgar fotos, que estos tochos de texto sin imágenes son un coñazo.