El deporte es cosa de hombres

Como algunos de ustedes saben, hace algún tiempo que me estoy preparando —al menos— para la media maratón (se oyen risas), siendo eso otra forma de buscar una meta o decir "vamos a empezar a correr y ya veremos qué tal". Dejando al margen mi historia personal, ciertos problemas con mi tendón peróneo —que al final de todo resultó no tener la culpa de nada— y una pequeña rotura fibrilar hace cosa de un mes, ahora que he vuelto a salir a correr me llama la atención poderosamente —qué frase tan genial— el escaso número de féminas con las que me cruzo mientras corro, que no serán más de un 10% del total siendo generoso. En ciclismo, deporte que practiqué durante bastantes años, creo que el número de mujeres no pasaría del 1%. En fútbol, tres cuartos de lo mismo y en baloncesto, igual. Quizá la excepción sean los gimnasios, pero no creo que compensen el total.

Es decir, que siendo las mujeres el género por excelencia obsesionado por el control y la pérdida de peso —muy a pesar suyo por lo general, y por exigencias ajenas e impuestas—, y siendo el deporte uno de los mejores sistemas para quemar calorías, me sorprende que éste tenga tan poco éxito en general entre el mal llamado "sexo débil", y que en su lugar prefieran dietas más o menos estrictas de dudosos resultados y beneficios, o sesiones de fitness que la mayor parte de las veces no resultan especialmente económicas.

Dicho esto, ¿alguna lectora —o lector— se atreve a adelantar su opinión o proponer una teoría?