Comics

Hace ya bastantes años, mientras estudiaba la carrera, tuve una discusión sobre cómics con una persona que aparentemente se las daba de conocer muy bien el tema. Básicamente él defendía que los comics de Stan Lee, en concreto los del principio (por lo que seria casi más correcto decir los cómics de Jack Kirby), se encontraban entre los mejores de la historia del cómic, mientras que yo decía que, aunque probablemente muy buenos (este "aunque" no es sincero), no podían compararse con otros cómics de mucha más talla.

El caso es que es frecuente encontrarse con personas -frikis- que te podrían recitar todas las colecciones de la Marvel pero no saben quiénes eran Harold Foster (Tarzan), Alex Raymond (Rip Kirby, Flash Gordon) o Will Eisner (Spirit). La mayoría han oido hablar de Hugo Pratt (Corto Maltese), pero nunca han leido un cómic suyo. Tampoco han leido nada de Guido Crepax (Valentina) ni saben que Modesty Blaise era originalmente un cómic y no una serie de televisión. Milton Caniff (Steve Canyon) o Robert Howard (Conan). Y ni siquiera Simon Bisley.

Y es una pena, porque Spiderman no alcanza a ser ni siquiera la sombra de Rip Kirby. A pesar de que a Spiderman lo conozcan hasta los esquimales y a Rip Kirby no lo conozca casi nadie (... de menos de 40 años). Al menos, hay que reconocerle a Stan Lee que popularizó un medio de expresión que era minoritario. Popularizó o quizá... industrializó. En fin, que más da.

Y aquí es donde uno se da cuenta de que después de todo, que tu padre sea dibujante no es tan malo (aunque en realidad, nunca he dicho que lo fuese) y que de leer tantos cómics, al final algo queda. Quizá mañana suba, coja unos cuantos comics de Flash Gordon y los relea. Y con suerte y mi alergia al polvo, acabe con una crisis asmática. Así que creo que me lo voy a pensar un poco más.