Comentarios sin sombra

Cuando no es necesario cambiar, es necesario no cambiar.

Y ni siquiera es mio, aunque la autoría que encuentro en la web no me convence (Lucius Cary, Viscount Falkland). Es curioso, la palabra 'Falkland' me trae a la cabeza vikingos corriendo ladera arriba con esas hachas bífidas que llevan en todas las pelis de Hollywood y gritando como cosacos. Un vikingo gritando como un cosaco. Interesante escena. Y lo mejor de todo eso es que no sé si esa asociación es real o es que mi cerebro está siendo pasto de los gusanos. Desde luego, esa también es una escena desagradablemente sugerente y sugerentemente desagradable. Aunque me cuesta vislumbrar la diferencia entre ambas.

Finalmente, y como corolario, como remate, como conclusión a este comentario carente de toda imaginación—Dios sabe que lo he intentado—, a destacar que en mi ignorancia supina y empática no tenga, o más bien no me haya tomado la molestia de buscar, un referente más histórico y real del pueblo Vikingo que las pelis de los yankis o yankees. Y es que, volviendo a la imagen anterior, quizá haya cosas comiéndose nuestro cerebro mucho menos impactantes que la larva de la triquinosis pero mucho más rápidas y efectivas.

Como compensación por las molestias causadas, un blog. Trapo Blog. Poco a poco.