La Guerra de los Mundos

A causa del gran número de quejas emitidas en las últimas horas por los amantes de los animales en relación a las fotos publicadas, la dirección de esta página ha decidido restituir la imagen y el honor de Trex con nuevas imágenes. Esperamos que éstas sean del agrado de todos.

Bueno, a lo que iba. He visto esta tarde La Guerra de los Mundos, una adaptación de la novela de Herbert George Wells. Ya he oído un par de confusiones, por lo que he de aclarar que Orson Wells y H.G. Wells no son la misma persona. Sorprendente, ¿eh? "H.G." es el autor de la novela La Guerra de los Mundos, y "Orson" fue un magnífico director de cine que llevó a la radio una adaptación de esta novela de manera tan real que la gente se lo creyó. Por eso Orson Wells está habitualmente también asociado con esta obra de ciencia-ficción.

Bien, la película. En el aspecto visual, es realmente espectacular. Los efectos especiales y la ambientación de las escenas es impresionante, y si además todo va acompañado de un buen sonido, algunas escenas resultan bastante sobrecogedoras. Por otra parte, hace mucho —muchísimo— tiempo que leí el libro, y no estoy seguro de hasta qué punto la adaptación se ciñe a éste, pero da en momentos la sensación de que existen demasiados elementos en la película ajenos al argumento principal. Como suele ser habitual en este tipo de películas, y casi en la mayoría de producciones hollywoodianas, el protagonista principal —Tom Cruise en este caso—, y por si el argumento de la obra en sí no fuese suficiente, tiene algún tipo de problema familiar o sentimental. Algunos de esos elementos pueden llegar a ser bastante desquiciantes en determinados momentos, pero una vez te acostumbras, se sobrelleva bastante bien. Lo que queda, el argumento de la película, pues es la obra de H.G. Wells, a la que no se le puede poner ninguna pega. En conjunto, le pondría un siete sobre diez. Es además una de esas películas que vistas en el cine ganan mucho, y vale la pena pagar los seis euros de la entrada porque en este caso, a diferencia de otros, lo que aporta una sala de cine —el sonido, la imagen— se agradece.

Cambiando un poco de tema, mientras la veía y a propósito de los extraterrestres, me he acordado de Señales, la película de Mel Gibson. Si lo piensas un poco, resulta bastante gracioso que a unos bichos que son "alérgicos" —por decirlo suavemente— al agua, se les ocurra la feliz idea de invadir un planeta en el que el setenta por ciento de la superficie es agua y llueve de manera periódica. Es decir, que no sólo está en la superficie, sino que además el agua cae del cielo. Leches, eso es estar desinformado, y lo demás son tonterías.