There's ballet for dinner tonite

Bien, pues ya he visto mi primer ballet. El Lago de los Cisnes, de Tchaikovsky, compañia 'Ballet de Moscú', del director Timur Fayziev, en el Olympia.

Bien, no podría decir si me ha gustado o no. La verdad es que el escenario era en ocasiones algo pequeño para tanta gente, y en alguna ocasión se veía a los bailarines con cautela a la hora de saltar. Aunque en algunos momentos resultaba algo tediosa, probablemente en gran parte gracias a las más que incómodas butacas del teatro, la mayor parte del tiempo era bastante agradable de ver (Quique discrepa). Es cierto que tampoco tengo mucho con qué comparar, pero habían detalles que saltaban a simple vista; por una parte, el 'malo', Von Rotbart (Novikov Vladimir), apodado 'el pajarraco' por Quique, era mucho más ágil y agradable de ver que el Príncipe Siegfried (Smirnov Dmitry), apodado 'Paquirrín' por el mismo sujeto, al que se le notaba mucho más lento. Además, de los tres bufones que salen, uno de ellos (y no el principal) lo hace bastante mejor que los otros dos, y para que lo notemos nosotros que es el primer ballet que vemos, ya debía ser evidente...

Aparte de eso, me he quedado con la anorexia galopante de una de ellas (o más de una), y con algunas espaldas, brazos y caras de color rojo gamba, aparentemente un indicativo suficiente de sus preferencias de ocio (¿demasiada playita?). Bueno, un 7 sobre 10. ¿Repetiría? Sí, supongo que sí, pero en un sitio más grande y más acondicionado a este tipo de espectáculos.