The Wire

Últimamente, cuando me siento frente a la televisión por la noche, no sé si irme un rato a vomitar o cortarme las venas directamente en el sofá. Dicho de otra forma: la televisión, cualquier día de la semana, es una mierda. Pero en especial, las tres joyas de la corona son para darles de comer aparte: Física o Química, 700 euros, y Sin tetas no hay paraíso. Jódete Mariano y cágate lorito. ¿Saben aquello de que cada nación tiene los políticos que se merece? Pues espero que no aplique también a la televisión, o vamos apañados, porque con ZP, Rajoy y la cohorte de parásitos de unos y otros ya tenemos bastante.

Como sé que son ustedes de mi misma opinión, he decidido traerles una recomendación de esas que se agradecen. Algo en lo que puedan entretenerse frente a la caja tonta sin sentirse como si estuvieran comiendo basura en un estercolero. La serie que les propongo hoy, The Wire, ostenta al parecer el título de mejor serie de ficción de la televisión, en clara disputa con Los Serrano Soprano (perdón, lapsus mortal), a decir por los entendidos. Ya sé que carecemos de memoria, y me abstengo de decir si es o no la mejor serie de todos los tiempos, pero desde luego, no tengan ninguna duda de que es una de las mejores cosas que he visto.

Incluyendo el cine.