¿Te puedo hacer una consulta?

No deja de resultarme divertida esa situación que se produce cada cierto tiempo, cuando alguna persona con quien apenas habré hablado un par de veces en los últimos seis meses, se conecta de repente al MSN -¡qué sorpresa, si tenías Internet!- y tras un par de preguntas de cortesía, intentando que no parezca que le mueve únicamente el interés, deja caer la habitual pregunta de marras: Oye, ¿te puedo hacer una consulta?, tras lo cual viene, por supuesto, un problema informático. Una vez resuelto éste de manera satisfactoria, como es natural y deseable, la persona desaparece con la misma rapidez que apareció, privada súbitamente al parecer de su conexión al ciberespacio.

Pues bien, para que esas personas no se queden con la impresión de que soy más idiota de lo que ya soy, o que quizá no me doy cuenta de las cosas, en lo sucesivo voy a basar mi grado de colaboración a esa pregunta en el nivel de hipocresía de las anteriores cuestiones "introductorias", en una relación inversamente proporcional, sin que ello, no obstante, implique en sí mismo grado alguno de ayuda. Así al menos ahorraremos tiempo (y dinero).

Ah, sí, eso, la disculpa: «perdonen, he dormido poco.» Por lo demás, buen fin de semana; les veo la semana que viene.