Mi hermano en Alemania

«Hoy he empezado... Y bien, no sé si he dado clase o hemos hecho una presentación muy larga. No sé si tengo que coger apuntes o los dejan en algún sitio. Y lo que es peor, no sé como voy a hacer para estar en tres sitios diferentes al mismo tiempo.»

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«Bien, miro un plano de autobuses, localizo donde quiero ir y más o menos donde estoy. Tal, cruzo, le pregunto a una mujer, me dice algo posiblemente en alemán, no entiendo ni papa y le digo que sí a todo. Y vuelvo a cruzar a donde estaba, vuelvo a mirar, tal, y le digo a una mujer:

Entschuldigung, ich möchte zu Rosenplatz gehen (disculpe, quiero ir a Rosenplatz).

sdfsdfsdfbfgb — y señala una direccion.»

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«Se pone a llover, desdoblo un mapa que había cogido en el autobús del aeropuerto, se me empieza a mojar, casi sin gente por la calle, en un barrio que me parecía un tanto feo, nublado completamente... ¡Me faltaban los harapos para dar pena! Y justo estoy en esta estampa tipicamente triste de "ohh pobrecito" cuando con toda mi buena voluntad pregunto a una pareja que por ahí pasaba:

Entschuldigung, könnten Sie mir helfen, bitte? (disculpen, ¿pueden ustedes ayudarme por favor?).

Nein (No).

Ale, mas claro agua hijo mío.»

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«Camino un poquito mas, hasta debajo de un puente del tren, para de llover y comienzo a caminar. Veo un letrero "Einbahnstrasse" ¡¡leches!! ¡¡La Einbahnstrasse!! y me pongo a buscarla lleno de júbilo todo yo. Y por mis narices que no estaba.

NOTA: Einbahnstrasse, recordé dos dias después que en Hamburgo me pasó lo mismo, es "calle de sentido único".»

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More to come...

¡Feliz cumpleaños, bro!

El niño pequeño de la foto ya no es tan pequeño ni tan guapo (admitámoslo), pero sigue siendo mi hermano pequeño y lo quiero mucho, y además hoy es su cumpleaños durante todo el día (si no, a santo de qué ese título). Sepan que la foto aún no la tenemos en tamaño póster, pero tengan paciencia, que todo se andará. Por lo demás, acuérdense de esta estampa la próxima vez que se reúnan con él.

La vida

Me decía azzura el lunes que qué fin de semana más largo, en relación a mi fin de semana en Albacete, a lo que yo le respondía con un mañana o pasado lo entenderás. Bien, supongo que siendo hoy miércoles, tendrá que ser pasado, es decir, hoy.

El lunes mi yayo Pepe llegó al final del trayecto y se apeó de este tren, a la edad de noventa años. La somnolencia que me provoca la fiebre de estos últimos días y los Rino-ebasteles y Efferalganes no me permiten decir mucho más, aunque tampoco sabría qué más añadir.

No estaba muy seguro de querer compartir esto, pero ahora que lo he hecho, estas líneas son lo único que voy a decir al respecto.