Superman on an aeroplane

Me voy de vacaciones. Hasta el próximo martes 25 de marzo. Sí, de vacaciones, y aunque no sé si nos veremos por aquí antes de ese día, espero sinceramente que no. No sé ustedes, pero yo debería dedicar estos días a relajarme, descansar y de una vez por todas, cuando haya descansado lo suficiente, si es que eso es posible, sentarme a escribir algo coherente, que tenga continuidad y que por una vez no tenga que pensarlo en diez minutos y escribirlo en otros diez, porque salen cosas que son más bien discretas, por no decir malas. Últimamente me siento como si jugase partidas de ajedrez de cinco minutos; son rápidas y te diviertes mucho, cuando la partida arranca como toca; de vez en cuando tienes un momento de lucidez, pero se cometen muchos errores sin ni siquiera darte cuenta de ellos ni tener la posibilidad de corregirlos.

Como regalo de despedida, les dejo con una versión de la canción Please don't me let be misunderstood, que aparecía en la banda sonora de Kill Bill I. Aunque la original es de Nina Simone, personalmente me he inclinado por esta versión de Santa Esmeralda, no me pregunten el porqué; y no es porque dure algo más de diez minutos y eso les mantenga entretenidos. El vídeo no vale demasiado como vídeo, más allá del valor que le concedan a las imágenes estáticas que aparecen, pero no se pierdan la escena que lo cierra, con Benicio del Toro y Johnny Deep en la desquiciante —a veces genial, a veces no tanto— Miedo y asco en Las Vegas.

Nada más hasta entonces, espero. Sean buenos, o no; a mí me da lo mismo, la verdad ;)