Mi supraespinoso derecho

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Pues sí. Desde aproximadamente el 15 de agosto me encuentro "en el dique seco" a causa de una tendinosis con pequeña rotura parcial del supraespinoso del hombro derecho, lo que ha hecho que lleve ya unas tres semanas sin tocar la roca ni la resina. Estoy prácticamente seguro que esta lesión proviene de junio de 2010, cuando en el tercer fin de semana de escalada me metí en varios 6a y algún 6a+, forzando más de lo necesario. A partir de aquel día empecé a notar un dolor en ciertos movimientos del hombro, que poco a poco fue menguando durante los siguientes meses hasta prácticamente desaparecer. De aquello no supe más hasta el pasado junio, en el que volvió el dolor, con bastante mayor intensidad y algo de limitación funcional, tanto en movimientos como en fuerza; sin embargo, fiel a mi falta de sentido común, continué escalando con la misma intensidad durante julio y mitad de agosto, o al menos con toda la que las molestias me permitían, hasta que en agosto decidí finalmente acudir al trauma, quien me mandó una resonancia magnética y una radiografía que mostraban una lesión "vieja" de Sachs-hill (hundimiento óseo) y una tendinosis del supraespinoso con pequeña rotura parcial.

Fue en ese momento cuando el miedo —no el sentido común— apareció y decidí aparcar los pies de gato —incluso unos Miura VS que están esperando ser estrenados— y acudí a un fisio recomendado por Geno (que continúa de baja por rotura del astrágalo, aunque progresa adecuadamente), con quien estoy muy contento, quien me indicó que el problema procedía de una descompensación muscular de la articulación del hombro, generando que éste fuese inestable y se adelantase a su posición natural. Desde la primera visita a finales de agosto, el progreso ha sido muy bueno, y únicamente me quedan algunas molestias en los movimientos límite de la articulación. Continúo con los ejercicios de rehabilitación/fortalecimiento tres/cuatro veces al día, y aunque Fernando no me quiere dar una fecha determinada, estimo que a finales de septiembre o principios de octubre podría estar de vuelta en la roca. Sin prisa, pero sin pausa.

Mientras tanto, aparte de los ejercicios que me ha mandado, ejercicio aeróbico para rebajar ese par de kilos que he cogido durante el verano. Elíptica de momento, pero barajando seriamente volver a calzarme las Vomero2+ y salir al río a correr, al menos durante lo que dure esta pequeña pausa obligatoria.