Mantas

El problema de dormir con una manta que no cubre toda la cama es que te pasas la noche luchando por llevarla a tu lado, generalmente sin éxito. Ese es justamente mi caso.

No pongan esa cara. Al fin y al cabo, dije que volvería y aunque no lo prometí, con dinero o sin dinero hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley; sólo he tardado bastante menos de lo que creía. En el viaje, he decidido prescindir de —discúlpenme los afectados— enlaces, de viejas entradas y sus comentarios, y de algunas otras cosas; a la vista está. Como verán, me he quedado con lo puesto. Esto que leen y poco más es todo lo que es a partir de ahora este blog: diez entradas, ni una más ni una menos, en una simple página HTML. Ni más, ni menos.

Pasen un buen fin de semana.