Juanita

Desde aproximadamente esta mediodía tengo alojada en la cabeza una serpiente de nombre Juanita. Juanita es un poco maleducada, para qué negarlo, y desde que ha llegado sólo ha hecho que molestar, para agradecerme la cortesía de darle cobijo. Juanita tiene pocas consideraciones con su huésped y de vez en cuando decide clavarme los colmillos en el hemisferio derecho, algo que como es natural, resulta bastante doloroso. Juanita tiene además el cuerpo adornado con púas; es así de mona la serpiente Juanita. Y de vez en cuando, Juanita baja por mi cuello lentamente, se pasea durante unos segundos, ella y sus púas, y vuelve a subir de nuevo hasta mi cabeza. Y así lleva prácticamente todo el día, de arriba para abajo, la serpiente Juanita. La puta serpiente Juanita.

Y por esta noche, ella ha decidido que mejor me voy a la cama y creo que vista la intensidad que está adquiriendo la "sugerencia", creo que voy a hacerle caso.