Hoy no es mi cumple y algo más

No se me da bien tomar decisiones. No, no es cuestión de que tome buenas o malas decisiones (entre otras cosas porque empiezo a sospechar que no hay tales buenas o malas). Es el hecho en sí lo que se me da mal. Mi nivel de indecisión a menudo roza la estupidez, sobre todo en algunos temas. Necesito constantemente el apoyo y el consejo de otras personas, lo que de vez en cuando me hace sentirme bastante idiota, y no quiero ni pensar lo que pensarán esas otras personas.

Cambiando de tercio, he decidido que, excepto en ocasiones de fuerza mayor, no voy a trabajar ningún cinco de noviembre del resto de mi vida, por la sencilla razón que es el día de mi cumpleaños. El día que nací. El día que vine al mundo o el mundo vino a mi. Infravaloramos la importancia del cumpleaños. Debería ser el día más importante del año, con diferencia, porque sin él, no habría ningún otro día. Sin ese día, no habría mundo.

Qué poco creativo me siento últimamente. Que asco.