¡Fúrgol!

No es la primera vez que lo digo: a mi el fútbol no me entusiasma. Nunca lo ha hecho; es casi más una excusa para quedar con los amigos que otra cosa, y que España gane el Mundial me supondrá básicamente lo mismo que la victoria del Barça en la pasada Copa de Europa (léase Champions League): una moderada alegría. Pero como debería ser obvio, ni me pintaré la cara, ni pegaré cuatro gritos ni saldré a la calle y me comportaré como si me hubiese tocado la lotería. Con todos mis respetos para aquellos que sí lo hacen, yo me sentiría más idiota de lo que ya soy, y eso sería ya insoportable hasta para mi mismo. Pero ni con España ni con el Barça; no es cuestión de absurdos nacionalismos.

Eso no significa por otro lado que —si no tengo nada mejor que hacer— no me guste ver un buen partido, o que no esté siguiendo los partidos de la selección (¡Ej-pa-ña, Ej-pa-ña!) cuando tengo la posibilidad, porque eso socializa. Es como aquello de social drinker: "No, si a mi el fúrgol no me gusta, pero es que me ayuda a integrarme". Mismo concepto, massomenos. Así que en el papel de forofo radical, todo lo radical que me permite lo ya dicho, he de decir que ayer frente a Túnez se materializaron mis peores pesadillas, o al menos todo lo pesadillas que pueden ser en mi caso por la razón ya citada. Que no es mucho.

Y estas fueron, cómo no, ver a Raúl "patejas" marcando un gol y a Fernando "paquetorres", la futura —y por lo visto, eterna— promesa del fútbol español, marcando dos. Máximo anotador del torneo. Fíjense, ahí es nada. El uno, de pura suerte, y el otro, demostrando a) que carece de pierna izquierda (que se la corte pues), y b) que no sabe tirar penalties. Aunque visto lo visto, también quedo muy claro que ambos tienen mucha, mucha, mucha, mucha suerte, lo que seguramente nos haga falta cuando nos enfrentemos a un rival como dios manda.

Lo peor, y el origen de mis temores, es que con esto, vuelve el del carro y vuelve la —eterna— promesa. Aunque claro, de algo tiene que vivir el periodismo deportivo y sinceramente, a mí tampoco es que me suponga demasiado.

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[Actualización a 19:50h, portada de Marca.es]

Luis Aragonés:

"Dios quiera que Torres siga así"

Pues querido, que santa Lucía te conserve la vista.