Fenotipo

No es necesario ser demasiado exactos, pero lo intentaré. La palabra fenotipo es un término proveniente del campo de la genética compuesto por la unión del verbo griego phainein (mostrarse, ser visible) y la palabra griega typos (marca, huella), que se define como el conjunto de características de un individuo que se determinan como resultado de la interacción de su patrimonio genético (genotipo) y su entorno, entre las que se incluyen los aspectos fisiológicos, morfológicos, conductuales y de otra naturaleza. Desde que lo conocí me di cuenta de que siempre había tenido bien identificado cuál era su fenotipo preferido en lo que a mujeres se refería. En cuanto al físico, mujeres de tetas grandes y firmes (naturales o no), culos duros pero no muy grandes ni pequeños, piernas largas y torneadas. En un plano más estético, que hiciesen un uso discreto pero habitual del maquillaje, tacones cuanto más altos y finos mejor, faldas y escotes cuanto más cortas y generosos mejor, sexos rasurados o al menos cuidados y piel bronceada. Por último, conductualmente, si podemos decirlo así, que mostrasen una dedicación significativa de su tiempo al desarrollo y mejora de sus propiedades físicas y tuviesen escasos inconvenientes para pasarlo bien, siempre según su propia idea del concepto. Afortunadamente, él representaba a la perfección la versión masculina de tal fenotipo. Dado que como he podido observar por lo general ambos se atraen como polos opuestos de un imán, en los ambientes en los que se movía disponía de una fuente variada y abundante de potenciales parejas con las que establecer contactos con propósitos sexuales. Pude verlo muchas veces. No, claro, no. Esto no quiere decir que redujese su espectro de cópula a aquellas mujeres que de acuerdo a su criterio encajaban en tal paradigma; la realidad era que el grado de identificación suficiente que el sujeto particular en cuestión (ella) tenía que tener con sus preferencias para poder llevar a cabo una relación sexual variaba según las circunstancias del momento y las necesidades del sujeto de estudio (él), si bien las limitaciones en cuanto a los entornos que frecuentaba hacían difícil salirse del modelo escogido. Eso también tuve oportunidad de comprobarlo. La verdad es que era un tipo digno de observación.