En contra

Esta mañana, aparte de levantarme demasiado temprano, me he levantado en contra, probablemente a consecuencia de lo primero. En contra, casi como decía aquél, pero todo lo contrario: en contra hasta de estar en contra. Así que me he pasado por La Petite Claudine, un blog totalmente recomendable y que me encanta, aunque seamos francos, habitualmente no aporte más que material externo, y he leído el regocijo mostrado por ésta por el hecho de que que Vanity Fair vaya a publicar su revista en España. Y me ha parecido algo tan insustancial, absurdo, superficial y simple que no soy capaz de entender cómo puede uno ilusionarse por semejante evento. No tengo palabras, aparte por supuesto de las que ya he dicho. Tan absurdo quizá, como vivir al borde de la vanguardia que no es sino otro segmento más de la mercantilización del arte; no se dejen impresionar, la vanguardia cultural puede ser una mierda tan grande como cualquier otra aproximación artística o cultural. Y todo lo contrario, en el otro sentido. Ni más, ni menos.

A través suyo, he llegado al blog de alguien que firma con el nombre de Bukowski, pero cuyo blog no tiene absolutamente ningún tipo de relación, sentimiento, estética, contenido o atmósfera relacionada con el verdadero Bukowski, algo que me ha dejado un poco descolocado, y he descubierto la misma incomprensible ansiedad y emoción por la publicación nacional de Vanity Fair. Si antes no tenía palabras, ahora ya directamente no lo entiendo; qué coño tendrá esta revista. No llego a tanto, lo reconozco. Y entonces he leído nosequé sobre cafés filosóficos y también me ha parecido una soberana gilipollez que individuos que no se conocen se pongan a hablar sobre la búsqueda de la felicidad, así como así, como si de una lectura de Más Platón y menos Prozac se tratase, y es que a pesar de todo, de mí mismo, y de mis continuas quejas por el exclusivismo del que hace gala ésta [la Filosofía] -como cualquier otra disciplina- siempre he pensado que Filosofía es hablar estudiar a Hegel, Derrida, Popper o el bueno de Aristóteles con propiedad, o al menos teniéndolos -a éstos entre otros muchos, claro- como referentes de base; el resto son pajas mentales sobre la vida, reflexiones de tres al cuarto que van a pocos sitios más, que están muy bien, pero que como repito, son poco (poco) más. Ya lo sé, soy un aristócrata intelectual, aunque sólo a veces, en días como hoy. Pero el colmo del asunto ha sido cuando el autor [del blog] ha dicho aquello de «[...] algunas empresas ven este tipo de actos como algo positivo para la organización empresarial y están pensando asumirlos en ellas.» sin añadir al respecto ningún tipo de comentario sobre semejante estupidez o, llamémoslo así, prostitución intelectual.

Después de eso, he decidido dejar de leer, que ya tengo bastantes enemigos y seamos críticos, a mí nadie me ha hecho nada, y no es cuestión que el mundo tenga que cargar con mis estados de ánimo matutinos. También podía haber intentado una crítica más sutil, pero ya saben los que me conocen que a mi no me va eso; demasiado complicado para mi pequeño e infrautilizado cerebro. Y voy a a dejarlo aquí que se me está pasando la mala leche, estoy empezando a cambiar de opinión y no quiero que un sentimiento de mierda, mezcla de alegría y remordimiento, me joda el post, con lo bien que me está quedando a pesar de lo puntualmente confuso y excesivamente retórico de algunas sentencias. Y el caso es que sin necesidad de analizarla demasiado, menuda mierda de entrada más larga, y es que hay gente que tiene la boca muy grande y se queja por cualquier cosa. Menudos gilipollas.

Por cierto, ¿no les parece que Demon Days (la canción, no el álbum) de Gorillaz suena a Donna Summer? ¿No? Bueno, supongo que es por eso que pone en la wiki de "features the London Community Gospel Choir". Supongo.