Currucucú Paloma

Hace aproximadamente cuatro años pasé quince días en Manchester en unos cursos intensivos de tecnologías relacionadas con Internet. De allí me traje una chaqueta réplica de la que llevaba la Unión Soviética en nosequé evento deportivo de los años nosecuántos. O algo así. No era barata, la muy puta.

Básicamente, la chaqueta es blanca con los siguientes dos distintivos: por una parte, las letras CCCP (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Souyz Sovietskich Socialisticheskich Respublic en alfabeto cirílico) en rojo en la parte frontal, y la hoz y el martillo bordado en el lateral.

El caso es que la chaqueta me encanta. No soy comunista, ni creo en tal sistema; he pasado mucho tiempo pensando, y he tenido muchas discusiones en torno a la significación que implica portar tales símbolos; si la asociación entre modo de pensamiento y la exhibición de simbología de esta manera es necesaria o contingente. Esto es fácil de ver si lo equiparas a llevar simbología nazi, pero pienso que el ideario detrás de cada símbolo, aún siendo consciente del genocidio llevado a cabo por Stalin, es radicalmente diferente. Aun así, nunca he llegado a tenerlo demasiado claro.

Como decía, la chaqueta me encanta. Y a pesar de eso, apenas me la pongo, por las reacciones que puede generar en ciertos indeseables el tema de la hoz y el martillo. Alguien lo llamará miedo, yo lo llamo sentido común, y más teniendo en cuenta que no es una ideología con la que me sienta identificado, sino que es más bien una cuestión de estética. No tengo nada que defender. Así que ayer decidí finalmente quitar el bordado del lateral, para evitar causar en el prójimo este tipo de reacciones inesperadas y desagradables.

Y como afortunadamente "CCCP" no le dice nada a mucha gente, creo con eso será suficiente para poder llevarla cuando me dé la gana.