Coherencia política

Cada vez que alguien me viene a contar las bondades del PSOE, me da una que me parto de risa. Con el PP no me río, que lo que me dan es miedo. Pero al final, aquí son todos buitres del mismo nido. Me explico.

Hace unos cinco años, cuando aún gobernaba el señor del bigote -estamos trabajando en eeeello-, el PSOE solicitó la retirada de la LSSI (Ley de comercio electrónico) que se había aprobado recientemente en el Consejo de Ministros. Sigo con la noticia de El País, del 27/02/2002:

 

«Alfredo Pérez Rubalcaba, portavoz de Ciencia y Tecnología del Grupo Parlamentario Socialista, ha anunciado esta mañana que el PSOE pedirá la retirada de la ley de comercio electrónico (LSSI), aprobada en Consejo de Ministros el pasado 8 de febrero [de 2002], cuando llegue al Congreso de los Diputados, dentro de unas dos semanas. [...]

Un segundo motivo para reclamar la retirada, según el PSOE, es que la ley introduce el "ambigüo" concepto de "autoridad competente", que es quien, según la LSSI, puede decretar el cierre cautelar de una página web. Según el PSOE, la ley no aclara si esa autoridad es administrativa o judicial. "Esta tarea, según la Constitución, corresponde a un juez", ha explicado Rubalcaba, quien ha recordado además que ya existen mecanismos para perseguir los delitos relacionados con la información.

Rubalcaba, quien ha calificado a la LSSI como "ley de censura del ciberespacio" y ha criticado las "multas desorbitadas" que impone (hasta 600.000 euros), ha asegurado que el PSOE pedirá en el Congreso la transposición directa de la directiva, tal y como han hecho otros países como Alemania. "El Gobierno no puede aprovechar una ley de comercio electrónico para establecer controles sobre la información", ha concluido.»

[Fuente: El País] [La noticia en El Mundo]

 

Aguarden, no aplaudan todavía, que lo mejor está por llegar. Sigo ahora con otra noticia de El Mundo, de anteayer mismo (11/04/2007), cuando al parecer, el PSOE opina algo muy diferente sobre la ley -con sus palabras- "de censura del ciberespacio", y considera que la tarea de cerrar una página web ya no corresponde a un juez (igual es que han derogado la Constitución y yo no me he enterado):

 

«De momento, para eliminar o bloquear por la fuerza cualquier contenido de Internet, se necesitaba una orden judicial. No obstante, una reforma legal aún en trámites prevé que las entidades de gestión de derechos de autor, como la SGAE, puedan solicitar a las operadoras el bloqueo de contenidos, y éstas estarían obligadas a hacerlo. [...]

La Asociación de Internautas ha denunciado que "el anteproyecto convierte a la SGAE y entidades análogas en órganos 'judiciales' capaces de calificar como ilícito y culpable la actuación de un usuario y a los prestadores de servicios en empresas al servicio de estos supuestos jueces, encargadas de retirar los contenidos 'ilícitos' por obra y gracia de unas organizaciones privadas".»

[Fuente: El Mundo] [La noticia en El País]

 

Al parecer, según indica Kriptópolis [también en El Mundo], «el impresentable artículo 17 bis del proyecto de reforma de la LSSI (que otorgaba a las entidades de gestión de derechos de autor el papel de "autoridad competente" para el control de Internet) ha sido retirado».

De momento.

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Para aquellos curiosos, si tienen un momento, y aunque tampoco he hecho demasiada investigación en el tema -redundante, por otro lado- les recomiendo que abran las dos noticias y las observen desde el punto de vista de ambos periódicos, El Mundo y El País. Podrán darse cuenta sin demasiado esfuerzo que cada una de las noticias se aborda de manera diferente por cada uno de los diarios, dependiendo de si en el momento de su publicación el régimen político les era afín o no (ya saben aquello de la independencia: El Mundo al PP, y El País al PSOE). Cuando éste es afín y no conviene incidir mucho en una noticia que dañaría sus intereses políticos, no se mojan y se limitan a dar la opinión de un intermediario (Kriptópolis en un caso, y Todos contra el canon en el otro), de modo que el lector queda a merced de su conocimiento o desconocimiento de la organización citada y lo fiable que ésta le resulte. Sin embargo, cuando la situación política no es afín a la ideología del diario y hay que "meter caña", se opina directamente o se recurre a las palabras del partido propio, que son mucho más creíbles que las de cualquier organización -y no creo que puedan considerarse como "intermediarios".

No sé, quizá sea yo que soy un paranoico, pero me da a mí que no.