Cine de Blog

Ayer ví La novia cadáver, y hoy, teniendo en cuenta la petición popular -tampoco tenía demasiadas alternativas- he visto Match Point. Después de esto, no me queda mucho por ver que me interese, la verdad. Más que la "crítica" de dos películas, puede decirse que esto es la crítica de dos directores, porque ambas representan de manera bastante fiel las características del cine de cada uno de ellos tal y como yo los veo.

Primero, Tim y La novia cadáver. Qué puedo decir, y con eso creo que ya lo he dicho todo. Es una de esas películas en las que desde el primer fotograma hasta el último estás alucinando con lo que ves, y deseando que no acabe. Me parece sorprendente que con muñecos (¡muñecos!) pueda alguien hacer una cosa tan impresionante como lo que ha hecho Tim Burton. Todo, absolutamente todo, me pareció genial. Los personajes, sus movimientos, sus caracterizaciones, el guión, la música, el color, la imaginación y la fantasía que impregna toda la película... todo, sin excepción. Una auténtica maravilla.

Ahora, Woody Allen y Match Point. Se suponía que tenía que ir al cine con cierta persona, pero también esta vez el plan se cayó de la agenda y tuve que buscar un sustituto -a falta de fémina- que sabía que no pondría pegas a la película. Me ha sorprendido, cuando estaba buscando la imagen para el comentario, que en la web oficial de la película aparezca como Coming Soon To Theaters. Me pregunto si es que aún no se ha estrenado al otro lado del charco.

Bien. Así como Tim Burton siempre ha conseguido cautivarme con sus películas -y como he dicho, la última no es una excepción- , Woody Allen nunca ha sido santo de mi devoción. Y su última película es sólo una más en esa dirección; es realmente impecable, tanto el guión, espléndido, como la caracterización, realmente magnífica, de todos los personajes. Todos ellos lo hacen bien, y la película dice en cada instante lo que el director quiere que diga; el mensaje queda perfectamente -demasiado, incluso diría yo- claro en todo y cada uno de los los momentos. No obstante, la película me deja frío; frío no, helado. No me dice nada, pero nada de nada. Sólo una escena de Scarlett Johansson, de apenas medio minuto ha conseguido despertar algún tipo de interés, y eso, sobre un total de dos horas, me parece en verdad un pobre balance. No conseguía, por más que lo intentaba, entrar en la película, que me parece más la obra técnica y precisa de un delineante que el cuadro imperfecto y personal de un pintor. La película es limpia, como todas sus películas, pero en grado extremo: es aséptica, impoluta, perfecta. Y quizá sea esta perfección, presente incluso en la belleza de los rostros de los personajes en este caso, esta asepsia, lo que hace que la obra de Woody Allen nunca haya acabado de convencerme, y que lo considere, en contra probablemente de cualquier persona entendida en cine, un director sobrevalorado. Y es que ya lo he dicho, este tipo no me dice nada; no recuerdo que nunca, en ninguna de sus películas, haya sido capaz de emocionarme ni por un momento. Y esta película no es una excepción.

Así que resumiendo, La novia cadáver no me importaría verla diez veces más si tuviese la oportunidad, mientras que Match Point no la vería otra vez a no ser que fuese necesario. Para que luego digan que me pliego a la opinión de la mayoría.