Pensar en los demás es de idiotas

Al individuo que les habla no hay muchas cosas que le pongan de mala leche, ni tampoco es una persona violenta. Dicho esto, teniendo en cuenta cómo está el tema del aparcamiento en las grandes ciudades como por ejemplo un dos tres Valencia, a esa clase de sujeto que aparca como en la fotografía superior ocupando dos plazas de aparcamiento sin ningún tipo de consideración ni solidaridad con el que viene después, lo colgaba yo de los cojones -o su equivalente femenino- y esperaba que se secase al sol.