+ ONO

Como cada fin de mes, hoy ha llegado la voluminosa factura de ONO. Esta vez, dentro del sobre iba además una hoja apelando a nuestra bondad medioambiental, pidiendo que, por el bien de la conservación de nuestros bosques, del medio ambiente y bla bla bla, sustituyésemos la factura actual, en papel, por el formato electrónico. Hace años, cuando un servidor tenía dinero y era capaz de cierta capacidad de ahorro, solía utilizar una cuenta de Openbank para obtener más rentabilidad que el mísero 0,1% que creo que me da en la actualidad Cajamadrid Obra Social jajaja, y estoy siendo optimista. Cierto día, mediante un banner se me invitó a utilizar la factura electrónica, y al hacerlo, esa cuenta dejó de tener gastos de correo asociados.

No sé dónde están especificados qué parte de los cincuentaypico euros que pago al mes a esta compañía de tácticas de marketing más que dudosas son de correo, porque asumo correctamente que ONO no me está regalando ese servicio. De hecho, no están especificados. Lo cual simplemente implica que yo salvo al medio ambiente mientras ONO se queda con mi dinero. Quizá otro día podría tener otra opinión, pero hoy es lunes y no me da la real gana; estoy harto de que abusando de la responsabilidad social del ciudadano algunas empresas se dediquen a sacar beneficios.

Así que, si por mi culpa este mundo se va a la mierda, que así sea. A la mierda.

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En otro ámbito de cosas, hoy ha muerto Ingmar Bergman, nombre fonéticamente molesto donde los haya, y también director genial donde los haya. Si no lo conocen, deberían. Busquen algo que ver; este tipo era más que un genio.