Me largo de vacas

Había pensado esperar hasta el día once de agosto, que oficialmente me largo de vacaciones, para decirles adiós de manera temporal, pero ya que estoy aquí, y ante la perspectiva de no tener de momento, en la línea de las últimas semanas, nada interesante que contar, he decidido anticiparme y despedirme de ustedes hasta principios de septiembre, más o menos, menos o más.

Hasta entonces, aparte de poder encontrarme, como el verano pasado, en la inopia, en la parra, en la luna y en muchos otros sitios, quizá tengan ustedes más suerte si me buscan sumido en algún sueño interminable, debajo del agua de alguna piscina o perdido entre los brazos de Laura. E, incluso, en combinaciones diversas de estas tres alternativas.

Así pues, hasta entonces. Besos a todos.