Jarhead

Cuando ví el anuncio de Jarhead en televisión, me hizo desconfiar que de las tres referencias de la prensa dadas (ya saben, aquello de Magnífica, Sublime, La mejor película del año, El no va más... y cosas así), dos perteneciesen a la misma revista (Maxim). Y después de leer la crítica que le hace Las Horas Perdidas, la verdad es que la película había dejado de ser una prioridad para mí. Aunque está claro que no he venido aquí a decir sólo eso.

El caso es que ayer acabé finalmente en Kinepolis viéndola, y si Sam Mendes (American Beauty) pretendía hacer una sólida crítica al aparato militar estadounidense, hay que estar de acuerdo con parte de la crítica en que fracasa, porque se queda lejos de La Chaqueta Metálica, y tampoco llega, en cantidad de surrealismo militar, a la altura de Apocalypsis Now.

Nada sorprendente, después de todo, si consideramos el nivel de estos dos clásicos del cine de guerra, aunque no hay que olvidar que Jarhead está basada en el relato autobiográfico de Anthony Swofford -personaje protagonista- y como tal, es de esperar un tipo de narración más personal. En resumen, la película describe la estancia, más bien inerte, de un grupo de marines (francotiradores) americanos durante la Guerra del Golfo, y la lógica —y realista— mezcla de frustración, testosterona y tensión psicológica que implica estar en una guerra en la que el soldado de a pie tiene poco que hacer. Todo ello con unos intérpretes protagonistas que, si bien no puede decirse en general que vayan a ser candidatos al Oscar, están más que correctos en sus interpretaciones.

La fotografía y los efectos visuales son muy interesantes —en un buen sentido de la palabra—, recordando a Tres Reyes, con algunas de las escenas resultando realmente impactantes, y la banda sonora está plagada de clásicos y algunas composiciones originales que aunque resultan muy atractivas sobre todo por las imágenes que las acompañan, no estoy seguro de que en el emepetrés o el coche provoquen la misma sensación de euforia.

Para acabar, una película que vale la pena ver, y que está a la altura de lo esperado si evita uno la comparación inconsciente con Apocalysis Now. Para aquellos adictos a los números, vamos a darle un siete; aunque no se convertirá un clásico del cine de guerra, Jarhead no defrauda.