Los Increíbles

El pasado viernes, el dia del estreno, estuve viendo Los Increíbles. Lo peor de todas estas películas de animación es que sale uno del cine esperando casi ya que saquen la siguiente, aunque sólo sea para ver de qué va esta vez, y más siendo como soy un confeso fan de este tipo de películas. De todas formas, aunque desde Toy Story (y a pesar de El Espantatiburones, que parece haber pasado sin pena ni gloria por la cartelera y que por cierto, debe ser la única película de animación que no he visto) han habido mejoras de consideración tanto en cuestión de gráficos como en los propios guiones de las películas, es verdad que el avance real entre películas que se estrenan en un periodo de tiempo relativamente corto es probablemente más aparente, aprovechando la novedad y los millones en marketing y publicidad, que real, porque no creo que de Buscando a Nemo hasta la última de Pixar se haya avanzado radicalmente en el campo de la animación por ordenador. De hecho, a menudo el atractivo de la película no radica tanto en la calidad de los gráficos, alcanzado el nivel actual, que en lo divertido del guión y el interés que la película pueda tener para todo tipo de público. Afortunadamente para ellos, tanto Pixar como DreamWorks parecer haber conseguido conjugar, al menos en la mayor parte de los casos, las bromas dirigidas a los adultos con las bromas para el público infantil y la animación. Bueno, en definitiva, y en mi modesta opinión, un diez sobre diez para la última de Pixar.

Por último, otra frustración que genera este tipo de películas (o al menos a mi) es plantarse delante de semejantes maravillas de la animación por ordenador y darse cuenta de la miserabilidad (¿?) de uno mismo como informático, programador o lo que se quiera.

Comics

Hace ya bastantes años, mientras estudiaba la carrera, tuve una discusión sobre cómics con una persona que aparentemente se las daba de conocer muy bien el tema. Básicamente él defendía que los comics de Stan Lee, en concreto los del principio (por lo que seria casi más correcto decir los cómics de Jack Kirby), se encontraban entre los mejores de la historia del cómic, mientras que yo decía que, aunque probablemente muy buenos (este "aunque" no es sincero), no podían compararse con otros cómics de mucha más talla.

El caso es que es frecuente encontrarse con personas -frikis- que te podrían recitar todas las colecciones de la Marvel pero no saben quiénes eran Harold Foster (Tarzan), Alex Raymond (Rip Kirby, Flash Gordon) o Will Eisner (Spirit). La mayoría han oido hablar de Hugo Pratt (Corto Maltese), pero nunca han leido un cómic suyo. Tampoco han leido nada de Guido Crepax (Valentina) ni saben que Modesty Blaise era originalmente un cómic y no una serie de televisión. Milton Caniff (Steve Canyon) o Robert Howard (Conan). Y ni siquiera Simon Bisley.

Y es una pena, porque Spiderman no alcanza a ser ni siquiera la sombra de Rip Kirby. A pesar de que a Spiderman lo conozcan hasta los esquimales y a Rip Kirby no lo conozca casi nadie (... de menos de 40 años). Al menos, hay que reconocerle a Stan Lee que popularizó un medio de expresión que era minoritario. Popularizó o quizá... industrializó. En fin, que más da.

Y aquí es donde uno se da cuenta de que después de todo, que tu padre sea dibujante no es tan malo (aunque en realidad, nunca he dicho que lo fuese) y que de leer tantos cómics, al final algo queda. Quizá mañana suba, coja unos cuantos comics de Flash Gordon y los relea. Y con suerte y mi alergia al polvo, acabe con una crisis asmática. Así que creo que me lo voy a pensar un poco más.

Presunción de Inocencia

El Ajuntament de Valencia me ha dado hoy una bonita sorpresa. Al llegar a casa, me he encontrado con una multa de tráfico por la módica cantidad de 90 euros. Estaba pensando que es una pena que no paguemos las multas en dólares, porque así, entre la rebaja, la devaluación del dólar, unas cosas y otras... pero vaya, que no. Bueno, el caso es que al parecer, un señor agente me vió el dia 22 del pasado mes saltándome un semáforo, y me endiñó la susodicha multa. Hasta aquí, todo normal. Incluso es posible que me saltase el semáforo en rojo, aunque lo dudo, por mucho que intento recordar (¿dónde estaba usted el 22 de octubre a las 16:35h? Pues mire usted, ni puta idea). Mucho más probable es que éste se encontrara en el limbo que hay entre el ámbar y el rojo, y claro, como los fueras de juego en el fútbol: ante la duda, pues barremos para casa.

En cualquier caso, el problema no es ese. El problema es que la carta certificada no llevaba adjunto ningún tipo de prueba. Simplemente, la declaración de un agente que iba a pie y que vió como hacía "caso omiso semáforo en fase roja". Y punto pelota. Sin fotos ni ostias. Obviamente, es posible recurrir la multa, pero a ver cómo demuestra uno que no ha hecho algo que un guardia dice que sí ha hecho. No es cuestión de que éste esté mintiendo, sino de que pueda haberse equivocado aún actuando de buena fe. Y ese es el fondo de la cuestión. Toda la vida con lo de la presunción de inocencia para arriba y para abajo, y ahora resulta que no. Que no es que ellos hayan de probar mi culpabilidad, sino que yo tengo que demostrar mi inocencia.

Lo que mas jode, en realidad, no es la multa, sino el no saber si realmente ese semáforo estaba en rojo (vamos a conceder que yo sí estaba allí en ese momento) o no; si merezco o no el castigo. Porque si te saltas un semáforo y te paran dos calles después, pues aguantas lo que toque, porque ya sabe uno lo que hay. Pero tener que pagar un dinero por algo que no sé si he hecho, pues es algo que me toca las narices. Y el caso es que con dinero y tiempo, a lo mejor conseguía uno a golpe de pleitos que le devolviesen la presunción de inocencia, pero como no tengo ni lo primero ni lo segundo (y por supuesto con eso cuenta la administración), pues a pagar. Sólo que le entran a uno unas ganas de cargarse una papelera del mobiliario urbano, aunque sólo sea para saber que estas pagando por algo que has hecho...

Y si no pueden hacer que todos los guardias lleven una cámara, que se jodan. No es mi puto problema.

Cuánta Basura

Dándome una vuelta por algunos blogs personales, para robar ideas y tal, se da uno cuenta de que la basura que todos cuentan es la misma (yo, por supuesto, me excluyo). En su gran mayoría, comentarios derrochantes de sensibilidad quasi-poética sin ningún interés. Adaptando algo que alguien dijo alguna vez (¿Pérez-Reverte?), mi vida ya es bastante mediocre de por sí, no necesito más vidas mediocres. Otra característica es la longitud de los comentarios. Breves, para que encajen bien con el diseño y no se alarguen demasiado (y no me jodan que es por falta de tiempo).

Visto esto, en el futuro intentaré aportar algo de la tosquedad propia de un macho de ser humano de 28 años (qué porno queda eso de macho humano, me siento como un animal) e intentaré prescindir cuando me sea posible del sentimiento de autocompasión que nos embarga a todos los gilipollas que hacemos bitácoras. Somos todos iguales. Qué mierda.

El mito de Bourne, Hellboy y Dogville

Desde mi último comentario "sobre cine", he visto varias películas, pero imagino que por lo corto de mi memoria, sólo puedo recordar tres de ellas, que son, obviamente, las tres que dan título a este comentario. Por orden de visualización:

- El mito de Bourne: Rápida, muy entretenida y tan o más buena que la primera. Resultan impresionantes las peleas, por su rapidez y su realismo, y la capacidad de escabullirse de este sujeto (Jason Bourne). Al final de la película, casi le gustaría a uno que lo entrenasen como asesino de élite.

- Hellboy: Quizá por el lugar en el que nos hemos sentado en el cine, las distracciones provocadas por un grupo de chiquillos gilipollas dignos de una buena paliza, o las grandes expectativas que me habían generado los trailers, no me ha entusiasmado demasiado. En realidad, casi podría decir que no me ha gustado. Los cambios de ritmo de unas escenas a otras me parecen excesivos y demasiado bruscos, hay abuso de los efectos especiales (aunque obviamente en una película de este tipo son necesarios), que por otra parte no me parece que estén demasiado conseguidos (ver a un sujeto volar verticalmente paralelo al suelo sin describir ningún tipo de parábola es algo que siempre me parece artificial y completamente irreal y antiestético), y finalmente, se me ha hecho demasiado larga. Al menos, a Lorena le ha gustado.

- Dogville: Este Lars von Trier es un puto genio. Quizá la película *parezca* un poco rara, quizá *parezca* un poco aburrida. Pero esta película ni es rara, ni es aburrida, sino todo lo contrario. Una jodida obra maestra. ¿Necesito decir más?

Intrascendencia

Bien, despues de permanecer unos días en el limbo que hay desde el último día de exámenes desde septiembre hasta el día de matriculación, he vuelto a las andadas. 65 créditos esta vez. Para los interesados:

- Filosofia de la Ciencia
- Filosofia Politica
- Filosofia de la Historia
- Historia de la Filosofía del S. XIX
- Teoria de los Valores
- Historia de la Filosofía Moderna
- Estética

Y eso es todo. El título de este post no podría ser más descriptivo. No es que no tenga nada que decir, es que no tengo tiempo para escribir. Hasta luego cocodrilo.

Me gusta el fútbol (los domingos por la tarde)

Haga usted el siguiente experimento. Aparque en la acera de la Avenida de Aragón cualquier día de la semana, y no dude de que en breve aparecerá la autoridad competente acompañada de una grúa. Haga lo mismo en el carril bus, y obtendrá el mismo resultado. Realmente, no hace falta que lo pruebe, confíe en mi. Ahora haga lo mismo un día de fútbol, pero, ¿porqué limitarse a la acera? ¡La ciudad es suya! Aparque en cualquier lado. No importa dónde. Simplemente, donde le dé la real gana. Si le gusta la naturaleza, aparque en el mismo parque del centro de Blasco Ibañez. ¿Que prefiere usted el asfalto? Pues nada, en mitad de la calle, lejos de la acera, ni siquiera en el carril bus. ¿A quién le importa que sólo quede un carril para la circulación en una calle de cuatro carriles? ¡A la mierda! ¡Que juega el Valencia!

Eso sí. Al día siguiente, no aparque en el carril bus, porque se le llevará el coche la grúa. Que mierda. Casi me gustaría ser del Valencia, para aparcar donde me salga del forro al menos por un día.

(Sin acritud ni ánimo de lucro, por supuesto)

El Pesoe

Anticipándome al próximo lanzamiento del "Diario de un Político Amarillo" (TM) y su versión infantil, "Diario de un Político Amarillo para niños" (TM), haré una corta (sí, será corta) reflexión acerca de ese bonito partido político denominado Partido Socialista Obrero Español, PSOE, o Pesoe. Si, el del señor de la chaqueta de pana y/o de piel, ese que parece un sindicalista en los mítines. Chaqueta que por cierto, debe costar un riñón.

No se a que juega esta gente. De verdad, no lo entiendo. Es de risa, sí, de risa, que sea la tercera vez (o más) que sale un idiota del partido diciendo 'hola vamos a hacer esto' y a las pocas horas sale otro idiota diciendo 'hola no, no vamos a hacer nada, el idiota1 ha metido la gamba'.

Primero fue el IVA de los libros y los discos. Que si lo iban a bajar, que si esto que si lo otro. Todo eso por supuesto sin saber que la UE sólo permite tres segmentos de IVA. Al día siguiente, desmentido oficial por parte del ministro de turno. Hace poco, de nuevo la de Medio Ambiente que si iban a reducir los límites de velocidad para reducir las emisiones de gases. Al día siguiente, desmentido oficial por parte del ministro de turno. Ahora, que si van a quitar los descuentos de los libros de texto. Al día siguiente, desmentido oficial por parte del ministro de turno.

¿Que coño les pasa, son gilipollas o es que no se hablan entre ellos?

(¿O ambas?)

Recordatorio

Hace unos días recibí un correo de una amiga, Laura o Laurita, donde se me invitaba a entrar en una página (www.birthdayalarm.com) para evitar que así se le olvidase la fecha de mi cumpleaños al llegar tan feliz día. En concreto, el texto era el siguiente:

 

"Hola,

Estoy haciendo un calendario con los cumpleaños de mis amigos y conocidos.Si clikeas en el link los tendre y no tendre excusa si se me olvidan...Un beso

http://www.BirthdayAlarm.com/loquesea

Thanks, Laura "

 

Estimada Laurita, como ya te contesté, me parece una total mamonada que tengas que tener un calendario creado electrónicamente para acordarte de los cumpleaños de tus amiguitos. Eso está bien para los compromisos, para tu suegra, tu perro o el vecino que te mete mano en el ascensor, pero no para los amigos. Y si por alguna de aquellas resultas tener memoria de pez (o ser un pez), *nunca* digas que posees tal agenda. Realmente, ese es el problema, porque lo mejor de todo es que tengamos que ser nosotros los que rellenemos tal ingenio virtual. El próximo paso es que nosotros mismos te llamemos el día en cuestión para recordarte que es nuestro cumpleaños y así puedas tener la ocasión de felicitarnos sin apenas esfuerzo para tu cabecita.

Así que, si te acuerdas de tus amigos, felicita. Y si no te acuerdas, no felicites, que no pasa nada. Eso no significa perder una amistad ni que te corten las piernas. Lo más que recibirás será un comentario en alusión a tu memoria de pez. Y oye, no pasa nada y además así empiezas a asumirlo, que va siendo hora. Para acabar, simplemente decir que me la trae floja que la gente me felicite (imagino que he sido suficientemente gráfico). Lo que me interesa es únicamente el aspecto económico.

Pero sin duda, lo mejor es ese "Thanks" del final que le da ese precioso tono "poliglota", quizá hasta cosmopolita. ¡Impagable!