Retratos (Breves, siete)

En una de las comidas de la última visita a Nueva York el cliente nos llevó a una hamburguesería ubicada en la segunda con la cincuenta y dos. Una franquicia llamada Bareburger. A primera vista parece un local informal, en algunos sentidos muy Malasaña (por lo moderno), pero sin demasiado que destacar.

La cosa cambia cuando ya dentro, echas un vistazo a las paredes, que aparecen cubiertas de retratos de seres con cuerpo de persona y cabeza de vaca, gallo, cerdo, buey..., caricaturizados como pinturas clásicas o fotografías del siglo pasado. Y resulta del todo perverso, macabro, cruel si quieren —si bien he de admitir, y no en mi defensa, que irrelevante pasados unos minutos— estar comiendo vaca, gallo, cerdo, buey... bajo la atenta mirada de uno de sus congéneres.

Fotografía de David Chin en Google Maps