No title for this

Realmente, cuando dije que posiblemente alguien sacaría conclusiones equivocadas de mi reciente actividad social e intelectual en comparación con la tenida durante los últimos meses, sabía que alguien lo haría. Sabía que lo harías. Pero llegado este punto, y sin ningún tipo de acritud, la verdad es que me empieza a dar igual. Creo que puedes pensar lo que quieras, si eso te hace más feliz.

Al menos he comprobado que no sólo en política resulta irritante que alguien piense por ti e intente convencerte de lo que más te conviene.